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El consumo de alcohol, cada vez más normalizado en España

consumo de alcohol
España es uno de los países con más densidad de bares y el consumo de alcohol se está convirtiendo en una práctica cada vez más normalizada.
Medicina Preventiva y Salud Pública

España es uno de los países con más densidad de bares y el consumo de alcohol se está convirtiendo en una práctica cada vez más normalizada. De hecho, no solo es asequible para todos los bolsillos, sino que cuenta con una aceptación social y cultural plena. Sin embargo, según recoge la agencia SINC, el alcohol cuenta con una escasa percepción de riesgo en la sociedad.  Sin embargo, se relaciona con más de 200 enfermedades, accidentes de tráfico y todo tipo de lesiones.

En este sentido, los últimos estudios indican cómo su consumo ha aumentado de 5,9 litros de alcohol puro al año en 1990, a 6,5 litros en 2017. Además, se prevé que llegue a alcanzar los 7,6 litros en 2030. De hecho, las estimaciones indican que dentro de 10 años la mitad de los adultos beberá alcohol y una cuarta parte beberá en exceso al menos una vez al mes. Por ello, los expertos piden medidas que incluyan más impuestos, restricción de la disponibilidad y prohibición de la publicidad.

Sureda: “Podemos encontrar alcohol en cualquier momento y en cualquier lugar”.

Xisca Sureda, profesora de la Universidad de Alcalá, asegura que las ciudades españolas facilitan el consumo de alcohol y ayudan a normalizarlo. A su juicio, algunas áreas están expuestas a elementos urbanos relacionados con el alcohol. “Podemos encontrarlo en cualquier momento y en cualquier lugar”, reconoce Sureda. Asimismo, la industria del alcohol ejerce una fuerte presión y evade la legislación con otras estrategias para promocionar sus productos en la vía pública, entre ellas el patrocinio de eventos cómo conciertos, festivales musicales o eventos deportivos dirigidos a la población más joven.

Consumo de alcohol

El equipo de Xisca Sureda identificó 306 establecimientos que ofrecían bebidas alcohólicas: 204 de venta y consumo, y 102 de venta sin consumo. De hecho, observaron que los barrios más turísticos tienen una mayor disponibilidad y promoción del alcohol. “Barcelona es una ciudad donde el turismo ha crecido mucho en los últimos años. Y existe el fenómeno del ‘turismo de borrachera’, jóvenes que visitan nuestras ciudades durante un fin de semana para emborracharse a precios mucho más bajos que los que tienen en sus países”, asegura.

“En España existe el fenómeno del ‘turismo de borrachera’. Los jóvenes visitan nuestras ciudades para emborracharse a precios mucho más bajos que en sus países”.

Asimismo, la especialista reconoce que las ciudades han cambiado para adaptarse a este tipo de turismo, porque “forma parte de nuestra economía”. Por eso, mejorar su regulación en los espacios públicos podría contribuir a cambiar su imagen y disminuir su uso. Manuel Franco, compañero de Sureda, destaca que la turistificación, la gentrificación y la segregación en las ciudades influyen en el entorno del alcohol. Para este facultativo, es importante entender la sociología urbana, ya que “aporta un valioso conocimiento sobre cómo se desarrollan las desigualdades en las urbes y cómo finalmente podremos intervenir”.

Soluciones

El alcohol excesivo mata cada año a más de 3 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su consumo está totalmente normalizado y no se ve como un problema de salud. Sin embargo, los expertos señalan que incluso aquellas cantidades que podrían tener un efecto positivo para el sistema cardiovascular podrían aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer.

Sureda indica que la sociedad está acostumbrada a la exposición al alcohol y no lo percibe como un problema. A su juicio, “está incorporado como un elemento urbano más”. Asimismo, reconoce que no se hace nada más por razones económicas. “Somos un país productor de alcohol, y el sector hotelero y turístico es también un motor económico de nuestro país. Si se aplican políticas sólidas que regulen la exposición en las ciudades, dichos sectores estarían en contra”.

“La sociedad está acostumbrada a la exposición al alcohol y no lo percibe como un problema, puesto que está incorporado como un elemento urbano más”.

Finalmente, los expertos concluyen que para solucionar este problema sería necesario revisar y fortalecer las políticas que regulan la disponibilidad, accesibilidad y promoción de alcohol en las ciudades. También abogan por que haya más investigación sobre cómo la exposición se relaciona con el consumo y el impacto en la salud. Por último, inciden en que “no se debería tolerar ningún tipo de relación entre los gobiernos y la industria del alcohol”.