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Deporte y síndrome de Down están cada vez más ligados.
Deporte y síndrome de Down están cada vez más ligados.

Deporte y síndrome de Down: paso de lo terapéutico a lo competitivo

Medicina del DeporteNeurología. Neurocirugía

Deporte y síndrome de Down están cada vez más ligados. La agencia EFE recuerda que la práctica deportiva tiene innumerables beneficios para la salud física. También es una fuente de valores. Además, deporte y síndrome de Down cumple ambos objetivos pues el deporte empieza como algo terapéutico y acaba siendo en algunos casos un nivel competitivo que empodera a los deportistas.

Natación, baloncesto y gimnasia son las 3 opciones que ofrece la asociación Down Toledo en el marco de su programa. Se trata, por tanto, como una de las muchas actividades con las que ayuda y mejora la calidad de vida de las personas con síndrome de Down. Ciudadanos que cobran especial relevancia este jueves, día que se conmemora este trastorno genético.

Mario Ruiz, responsable de Deportes de Down Toledo destaca que la natación se configura en un principio “casi como una necesidad, como algo terapéutico”. Cuenta con la experiencia de 26 años trabajando con los usuarios de la asociación. Por esta razón, reconoce que este contacto inicial con la natación sea “fundamental” para los niños con síndrome de Down. Lo considera de esta manera por la hipotonía que les causa una disminución del tono muscular y la contracción de los músculos aunque estén en reposo, así como problemas de control de cabeza, cadera, rodilla y, en definitiva, de equilibrio.

Deportistas federados

Asimismo, Mario Ruiz reseña que lo que experimentan desde pequeños “se va convirtiendo en una habilidad deportiva. Por eso, reconoce que en algunos casos termina siendo “algo competitivo”. De hecho, los 23 jóvenes -de 13 y 14 años- que practican natación y los 7 -de 10 y 11 años- de gimnasia rítmica están federados. Los deportistas están registrados en la Federación de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual de Castilla-La Mancha (FECAM). También aparecen apuntados en la Federación Española de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (FEDDI).

Según el responsable de Deportes de Down Toledo, el grupo de baloncesto empezará a competir a nivel regional y nacional en los campeonatos que organiza la FECAM y la FEDDI. En estos campeonatos, los equipos de natación y gimnasia rítmica ya han conseguido varios éxitos. Además, señala que en esta parte más competitiva, los participantes se sienten protagonistas. Asimismo, comprueban por sí mismos que tiene éxito en el deporte donde compiten con personas de su condición.

“El deporte empodera mucho a las personas con discapacidad”, recalca Ruiz. A su juicio, ven reconocido su esfuerzo y ponen en práctica otros valores como el trabajo en equipo y otras habilidades que han aprendido. “Para ellos, esto es calidad de vida”, porque les permite no sentirse dependientes de sus familias o cuidadores. Al mismo tiempo, les sirve para sentirse acompañados y con el apoyo suficiente como para hacer las cosas por sí mismos y como el resto de jóvenes.

Labor de los monitores

Por otro lado, la labor de los monitores requiere “ser sensible, intuitivo y empático para saber que su felicidad muchas veces es sentirse un poco libre. Por eso, se hace necesario dejarles su espacio y no estar diciéndole en cada momento lo que tienen que hacer”. Además, ha hecho hincapié en la importancia del «carácter inclusivo» del deporte, reflejado en proyectos como el de natación inclusiva o en el hecho de compartir espacios de entrenamiento como ocurre con el equipo de gimnasia rítmica que coincide en el mismo lugar con el Club Venus de Toledo.

Para el responsable de Deporte de Down Toledo, este es otro éxito del deporte, trabajar en entornos «normalizados». A su modo de ver «culturiza a la gente». Lo hace en el sentido de que vean como algo normal que las personas con discapacidad hagan deporte y tengan recursos y habilidades como el resto. En definitiva, el deporte no es sino una herramienta más para mejorar la calidad de vida de estas personas. Un año más, las personas con síndrome de Down reivindican una integración plena. Asimismo, exigen que sean reconocidas sus capacidades para realizar actividades tan cotidianas como pueden ser las deportivas.