Javier Bermejo

Javier Bermejo es jefe de la sección de Cardiología no invasiva del Servicio de Cardiología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid. Él ha sido el último de los invitados a los Desayunos Informativos de MedsBla. En ellos ha hablado sobre su especialidad, el diagnóstico no invasivo, la situación de la ciencia en España, la medicalización de la dieta o la proliferación del uso de wearables o dispositivos de control cardiaco entre la población.

Sobre este particular, el cardiólogo ha considerado que “no hay ninguna base para decir que eso es peligroso”. De hecho, “manifiesta que la gente empieza a estar preocupada por su salud desde joven”. Esto, ha dicho “es importante y es bueno”. “Tienen un efecto de motivación que, si no nos volvemos locos, es bueno”, ha asegurado Javier Bermejo. No obstante, ha advertido de que, mal usadas, estas herramientas pueden dar lugar a una “espiral de violencia” que provoque pruebas innecesarias para el paciente.

“No hay que perder de vista que hay una parte determinista de la enfermedad, contra la que no puedes hacer nada, como son tus genes”, ha apuntado el especialista.

“Te tienes que cuidar. Eso no quiere decir que tengas que vivir pensando que te vas a morir con 50 años porque te ha tocado la china”, ha matizado Javier Bermejo, según el cual el azar también juega un papel importante. “No es que sea azar, es que no sabemos a qué obedece”, ha apuntado el cardiólogo. Asimismo, ha insistido en que “no todo en Medicina es controlable”. La “falsa seguridad” que ofrecen este tipo de herramientas, ha apuntado, no es real.

La clave, ha dicho, es orientar los esfuerzos y hábitos de la población de manera adecuada. En ese sentido, el jefe de la sección de Cardiología no invasiva del Gregorio Marañón ha destacado que “educación, hábitos sociales, interacción social y, básicamente, política sanitaria”, son importantes para evitar que “la gente se vuelva loca”. Eso incluye muchos ámbitos que van más allá de la Medicina, como la televisión. También la divulgación, “que en este país se hace poco”.

Diagnóstico no invasivo

El también coordinador de tutores de residentes de Cardiología del hospital madrileño es especialista en diagnóstico por imagen. Un ámbito en el que los radiólogos han ido perdiendo terreno en favor de los cardiólogos. “El corazón -ha dicho- tiene 2 propiedades que lo hacen especialmente único en su caracterización por imagen”. Por un lado, “da un poco de respeto, y más cuando combinas la imagen con intervenciones que implican cierto riesgo”. Por otro, “tiene la virtud de moverse”.
“Eso complica también un poco la vida del que tiene que estudiarlo. El radiólogo no está acostumbrado a eso”, ha añadido Javier Bermejo. Según ha explicado, la angiografía y la ecografía son pruebas radiológicas que realizan casi en exclusiva los cardiólogos a nivel mundial. La resonancia magnética y la tomografía computarizada, por el contrario, todavía se realizan mano a mano.
Se trata, aun así, de una “evolución imparable” hacia el ámbito de la Medicina cardiovascular del diagnóstico de imagen cardiaca. Esta ha permitido “afinar más” y tener más datos sobre un órgano complejo. En principio, la imagen cardiaca se basaba en medir la dilatación y el movimiento del corazón. “Eso ya está superado”, ha explicado el médico. El diagnóstico por imagen, el análisis genético y el diagnóstico por biomarcadores conforman, en su opinión, el triángulo básico del diagnóstico cardiovascular actual junto con la electrocardiografía, fundamental desde el siglo XIX.