MIR, Laura Hidalgo, Desayunos Informativos

“El MIR no se aprueba sabiendo de Medicina”, según la médico de Atención Primaria Laura Hidalgo. La joven ha participado en la última edición de los Desayunos Informativos de MedsBla. “La carrera, gracias a Dios, no está enfocada al examen MIR. Es un examen para seleccionar, no es un examen de Medicina general”, ha añadido la especialista, que se licenció en 2012.

“Para mí la preparación del MIR fue horrible. Lo único bueno que vi es que eso se acababa”, ha confesado la doctora. La cantidad de materia y la presión por obtener una plaza son los factores más negativos de esa etapa de su vida formativa, que la llevó hasta el Hospital Universitario La Paz de Madrid. Allí se ha especializado en Medicina Familiar y Comunitaria.

Casi un año después de haber terminado la residencia, Hidalgo “empieza a ver las cosas de forma más objetiva que el último año, en el que estaba bastante enfadada con el sistema”. “La residencia es muy complicada -ha reconocido la doctora-. Pasas de ser estudiante a ser médico completamente independiente”. Ese cambio, ha matizado, no siempre se produce de manera paulatina.

Desprotección

“En mi primera guardia no tuve tutor en las 24 horas que duró”, ha comentado Hidalgo, según la cual “no siempre tienes la madurez, sobre todo al principio, para verte ahí, porque estás muy desprotegido, tomando decisiones muy difíciles”. “En los últimos años, la carrera cada vez está más enfocada a la parte práctica, pero la mía fue de estudiar”, ha relatado.

“Las prácticas fueron testimoniales. Nada que ver con lo que es una toma de decisiones”, ha continuado la especialista de Atención Primaria, que ha admitido que “no siempre los adjuntos son los malos ni los residentes los buenos”. “También hay residentes que se escaquean, se hacen un poco el estudiante y no adquieren la responsabilidad que podrían tener”, ha afirmado.

“Solos estamos, pero nadie nos dijo que no íbamos a estar solos”, ha dicho la médico de familia, que cree que, en general, el residente tiene “mucha ilusión, muchas ganas, mucha fuerza”, y a menudo “aguanta cosas que cree que tiene que aguantar”. “Con el tiempo, tenemos que ser más conscientes de que estamos ahí porque nos lo hemos ganado con una oposición y no le debemos nada a nadie”, ha concluido Laura Hidalgo.