Laura Hidalgo,  médico de Atención Primaria, compartió el Desayuno Informativo del mes de mayo con el equipo de Redacción de MedLab Media Group. A sus 31 años afirmó cuánto le gusta su trabajo y explicó a esta plataforma por qué escogió la Medicina Familiar: “En los hospitales todo me parece muy jerárquico, hay mucha presión, se pierde energía. En mi consulta estoy muy a gusto; somos un equipo formado por una enfermera, un fisioterapeuta y un odontólogo, y no dependemos de otros”, afirmó la doctora.

Los 2 últimos meses han sido un ir y venir de reivindicaciones para los médicos, y Atención Primaria participó activamente tanto en la manifestación del 21 de marzo como en la del 6 de abril. Laura Hidalgo también tiene su opinión sobre esta pérdida de concesiones de los profesionales, aunque, por edad, ella no las haya arrastrado los 10 años de crisis. “La gente está muy quemada y nos quejamos mucho con razón”, aseguró.

“Nos ponen a un paciente cada 6 minutos, esto genera mucha crispación. En teoría, trabajamos 8 horas, pero no vemos pacientes las 8 horas porque nos los juntan en unas pocas. Atención Primaria se ha convertido en la secretaría de otras especialidades”, explicó”.

La doctora aseguró que desde Atención Primaria se hacía mucho papeleo que no les correspondía y una burocracia excesiva. “Empiezas en día con unas expectativas y lo acabas de otro modo porque te han metido 15 pacientes más que no tenías”, reflexionó. También quiso puntualizar que, en esta marabunta de reclamaciones, la subida salarial no era el centro de las peticiones cuando se había perdido algo más importante: la libertad de organización.

“Hay mucha opinión sin ciencia”

En cuanto a otro de los temas de candente actualidad en la profesión médica, las agresiones a los médicos, Laura Hidalgo afirmó haber experimentado en su propia consulta ataques verbales. Por suerte, detalló que tanto en la carrera como en la residencia había sido formada sobre cómo tratar a pacientes difíciles en distintos talleres de comunicación. Después, hizo una reflexión sobre los diferentes tipos de pacientes a los que se enfrentaba en su día a día:

“Hay pacientes que saben muchos y otros se creen que saben porque hay mucha mala información, mucha tontería, mucho iluminado y mucha opinión sin ciencia”.

Como dato curioso, esta joven doctora de Atención Primaria puso como ejemplo de gente que sabía mucho sobre enfermedades a las madres de niños con ciertas patologías. “La madre de un niño diabético sabe más de diabetes que la mayoría de los médicos”, declaró tras señalar que las madres de los cardiópatas se conocían la medicación perfectamente; “Se lo ha estudiado, no la pillas en un renuncio… pero esto no va de quién sabe, va de poner un tratamiento, quiso matizar.
Resumió que para saber encauzar una situación que podría convertirse en agresión dentro de una consulta, eran necesarias muchas habilidades de comunicación que sí se enseñaban en la carrera, según su propia experiencia. Hacer cursos de sobre comunicación y tratamiento de pacientes difíciles era algo imprescindible hoy en día en la profesión, bajo su punto de vista.