Laura Hidalgo

“Me enamoré de los cuidados paliativos”, con esta frase comenzó a explica Laura Hidalgo por qué hizo el máster sobre tratamiento de soporte en el enfermo de cáncer en la Universidad Autónoma de Madrid y la rotación en el Hospital La Paz (Madrid) y el Hospital Doctor Negrín (Gran Canaria) cuando acabó la carrera. “La medicina paliativa atiende un campo olvidado, supone un acompañamiento al paciente que me apasiona” afirmó.
Esta doctora de Atención Primaria que ha participado en los Desayunos Informativos de MedLab Media Group, fue muy sincera al explicar que los médicos ponen tratamientos que generan sufrimiento. Ta y como dijo, desde los cuidados paliativos se controlan los síntomas que llevan a una persona a la muerte, no solo en la parte física, sino también espiritual, en un acompañamiento que mejora los síntomas para poder estar bien espiritualmente.

“Nos volvemos locos curando y hay muchas cosas que no se pueden curar, si no la gente no se moriría”

El objetivo de los paliativos es tratar de que el drama que ya de por sí supone el final de la vida, sea algo mejor mediante el control de la sintomatología. Para ella resulta muy satisfactorio y no lo considera más duro que otras especialidades; como ejemplo puso al oncólogo y esa constante sensación que experimenta al pensar que muchos de sus pacientes van a morir. “Un oncólogo tiene que ser muy fuerte de asumir esas pérdidas de batallas”, sentenció.
Lo que sí le resulta más doloroso en los cuidados paliativos es el hecho de ver situaciones complicadas o el encariñarse con los pacientes, no el pensar que se está ante el final de una vida. “No me parece frustrante ni una lucha que no lleve a ninguna parte; además, las familias agradecen enormemente los paliativos”.

España y los paliativos

Laura Hidalgo aseguró a esta plataforma que en España hay grandes profesionales de los cuidados paliativos, al igual que una buena formación, pero faltaba una estructura adecuada para abordarlos. Como ejemplo, puso los hospices de otros países, una iniciativa que le gustaría que se tuviera en España.

“En los cuidados paliativos tu trabajo casi siempre lo haces bien porque el objetivo no es que el paciente sobreviva. Tu trabajo es que el paciente sufra lo menos posible y eso se consigue”.

Luego, remarcó la falta de profesionales dedicados a esto: “Hay muy pocos especialistas de cuidados paliativos cuando nos morimos todos”, reflexionó. Según comentó, uno de los pilares era la comunicación de malas noticias, aunque quiso dejar claro que a los paliativos ya debía llegarse con las noticias dadas desde otra especialidad e insistió en que el paciente ya tendría que saber cuál era su situación de antes. “Tú sabes lo que te pasa y