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Desfibriladores aumentan la supervivencia tras parada cardiaca

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Recientemente se ha inaugurado la instalación de desfibriladores públicos en la primera cadena hotelera en España.
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Cada año, más de 30 000 personas fallecen en España debido a una parada cardiaca. No obstante, según la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) en muchos casos la muerte podría haberse evitado. A su juicio, con una simple maniobra de resucitación cardiopulmonar (RCP) y usando los desfibriladores de manera inmediata, la tasa de fallecidos sería menor.

La SEMICYUC advierte de que cualquier persona puede ser testigo de una parada cardiaca. Asimismo, puede tener en sus manos la posibilidad de salvar la vida de ese ciudadano, sin necesidad de tener conocimientos previos en medicina. De hecho, una de las acciones en las que la sociedad incide es en la importancia de los espacios cardioprotegidos. Por esta razón, recientemente, se ha inaugurado la instalación de desfibriladores públicos en la primera cadena hotelera en España.

Isabel Ceniceros, gerente del Plan Nacional de RCP, ha entregado los diplomas a los 90 trabajadores que se han formado con la SEMICYUC. En este sentido, estos centros ofrecen un plus de calidad y seguridad a los clientes con espacios cardioprotegidos dentro de sus instalaciones. “Se ha demostrado que la implantación de los DEA con personal formado en soporte vital básico (SVB) y desfibrilador externo semiautomático (DEA) aumenta la supervivencia de las personas que sufren una parada cardiaca”, señala Ceniceros.

Espacios cardioprotegidos

Para la gerente, aumentar los espacios cardioprotegidos contribuirá “a mejorar el pronóstico de las personas que sufre una parada cardiaca en espacio públicos”. Del mismo modo, para el Plan Nacional de RCP, como entidad formadora en SVB y DEA es un reto colaborar con la docencia en este proyecto social y de mejora de la seguridad y calidad de los espacios públicos.

El objetivo de la SEMICYUC es, por tanto, formar a la población en cómo detectar una parada cardiaca. Ello permitirá activar los servicios de emergencia, iniciar compresiones torácicas de forma precoz y efectiva, así como aprender el funcionamiento de los DEA. Desde la sociedad científica también existe el firme compromiso de conseguir la implantación de más desfibriladores en lugares públicos para poder obtener los mismos resultados que en otros países. La idea es conseguir aumentar la supervivencia de las víctimas de una parada cardiaca.

No obstante, desde la sociedad inciden en que se ha demostrado que, en los casos de parada, sin desfibrilador ni formación en RCP básica de la población, solo se consigue la supervivencia en un 6% de los casos. En cambio, cuando se hace uso de desfibriladores semiautomáticos (DEA) y se forma a los ciudadanos el número de supervivientes aumenta a un 20%.

Finalmente, el presidente de la SEMICYUC, Ricard Ferrer, comenta que la SEMICYUC y el PNRCP está muy satisfecha de dar todo el soporte técnico y formativo para que más espacios públicos estén cardioprotegidos. Concretamente, en este caso, los hoteles son espacios públicos con alta ocupación donde se practican actividades deportivas. Por este motivo, “es muy importante disponer de personal entrenado en la atención a la parada cardiaca. Estamos dispuestos a colaborar con cualquier empresa que se comprometa con la cardioprotección”, concluye Ferrer.