NOTICIAS DIARIAS

Dirofilariosis oftálmica: un caso clínico atípico influido por el cambio climático

Microbiología y Parasitología

Según recoge la revista American Journal of Ophthalmology Case Reports, el sujeto de 81 años de edad pertenecía a una clase socioeconómica alta y no había viajado fuera del estado de Michigan en los últimos 3 años. Así mismo, el paciente negó toda exposición reciente a zonas boscosas o pantanosas. Tras explorar el globo ocular con una lámpara de hendidura, los expertos hallaron y extrajeron un gusano de 7 centímetros de largo alojado en el tejido subconjuntival.

“Los seres humanos rara vez pueden convertirse en anfitriones de Dirofilaria, ya que la especie suele hospedarse en canes o felinos”, explica el autor principal del estudio, Joseph D. Boss. Además, “aunque se han descrito casos de parasitación subconjuntival, intravítrea e intraorbital, la afectación en humanos es, generalmente, cardiaca o pulmonar”, resumen los investigadores.

A esta particularidad debe sumarse el hecho de que la patología es típica de zonas tropicales y subtropicales, lo que descartaría la presencia del parásito en la zona norteña de Michigan. Sin embargo, argumentan los autores, “la temperatura del estado ha aumentado casi 2° fahrenheit desde 1980, lo que podría permitir la incubación de las larvas”. De hecho, en los últimos años, las tasas de incidencia de infecciones en animales han aumentado.

“Con el aumento de las temperaturas globales, la dirofilariasis ocular tendría un tiempo de incubación más largo para la maduración infecciosa y, posiblemente, podría introducirse en climas que, hasta ahora, se encontraban aislados”, sugieren los autores. Es decir, “en última instancia, este caso podría deberse al cambio climático global y a la deriva hacia temperaturas más cálidas”, concluyen.