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El ejercicio, parte del tratamiento del síndrome de Sjögren

Marcha nórdica.
La marcha nórdica es uno de los deportes recomendados para personas con síndrome de Sjögren.
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El ejercicio físico regular es una parte fundamental del tratamiento del síndrome de Sjögren, tal y como recuerda la reumatóloga Mónica Fernández. Coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la patología, la Sociedad Española de Reumatología (SER) recomienda la marcha nórdica a las personas afectadas, ya que es un deporte de bajo impacto cuyos beneficios se han constatado.

“Realizar alguna actividad física de forma regular y controlada es una excelente forma de cuidar el aparato locomotor y evitar la atrofia muscular y la anquilosis de las articulaciones. Por ello, se debe considerar como una parte importante del tratamiento de los pacientes con síndrome de Sjögren”, explica Fernández, especialista del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda.

Por su parte, Carmen López, portavoz de la Asociación Española del Síndrome de Sjögren (AESS), corrobora los beneficios de realizar ejercicio regular. Según la doctora en Biología, mejora la coordinación, aumenta el tono muscular y favorece la reducción de parámetros asociados al síndrome metabólico. También es una forma de socialización que, por tanto, combate la ansiedad y la depresión, así como mejora la autoestima.

Deportes recomendados

De acuerdo con la paciente, diagnosticada hace 6 años, es importante que el ejercicio esté supervisado por un médico y un profesional de la actividad física. Asimismo, es clave elegir el tipo de actividad adecuado para cada persona. “Como norma general se recomienda un ejercicio diario, de intensidad leve, evitando los lugares secos y con una hidratación externa continuada”, comenta la reumatóloga.

Entre las disciplinas recomendadas para las personas con síndrome de Sjögren se encuentra la marcha nórdica, un deporte que moviliza el 90% de la musculatura. Un estudio publicado en 2017 mostraba una mejora en la calidad de vida de los pacientes asociada a la práctica de este ejercicio. “Después de leerlo decidí probar y busqué un instructor titulado en la técnica que me enseñara. Ahora practico casi todas las semanas”, cuenta la portavoz de la AESS.

Alimentación

Además de realizar ejercicio, las personas con síndrome de Sjögren deben cuidar su dieta. “El ácido graso Omega-3 es un nutriente con muchísimos beneficios para la salud en general y para cuidar la salud visual en particular. Su consumo mejora la calidad de la lágrima y evita que se evapore, por lo que es muy recomendable que esté presente en la dieta de los pacientes con síndrome de Sjögren”, apunta la especialista.

Por otro lado, es muy importante mantener una hidratación adecuada. En ese sentido, la reumatóloga recomienda aumentar el consumo de alimentos como la leche, un potente hidratante que aporta calcio y fosfatos. También aconseja incrementar la ingesta de agua no solo en las comidas. “Llevar consigo una botella de agua a donde vaya y beber con frecuencia pequeños sorbos durante todo el día”, apunta la experta, que anima a comer frutas y verduras y evitar café, alcohol, tabaco y alimentos:

  1. Picantes.
  2. Secos.
  3. Ácidos.
  4. Salados.
  5. Ásperos.
  6. A temperaturas extremas.

De igual modo, las personas con síndrome de Sjögren deben evitar los alimentos y bebidas con azúcares refinados, ya que tienen tendencia a presentar caries por su xerostomía. Además, la sequedad bucal implica mayor riesgo de desgaste dental y erosión. Por todo ello, se recomienda una higiene bucodental correcta. Esto incluye el uso de hilo dental y enjuagues específicos para boca seca.

Síndrome de Sjögren

El síndrome de Sjögren es una enfermedad reumática, autoinmune y crónica. Puede presentarse de manera aislada o asociada a otra patología. En ese caso, lo más frecuente es que se de junto a artritis reumatoide. El síndrome afecta sobre todo a mujeres. Sus síntomas son:

  1. Xeroftalmia.
  2. Xerostomía.
  3. Sequedad nasal.
  4. Sequedad vaginal.
  5. Dolor articular y muscular.
  6. Agotamiento.