NOTICIAS DIARIAS

El modelo de ocio se asocia en exceso al consumo de alcohol

Medicina Preventiva y Salud Pública

El consumo de alcohol ha sido y será un asunto grave de salud que no solo se limita a los más jóvenes. Un agravante es que el modelo de ocio actual hace que todas las generaciones que están por venir lo asuman como algo cotidiano. Una nota de prensa de la Fundación Etorkintza Elkargoa ha señalado que la juventud vasca está más preocupada por el consumo de alcohol que el resto del país.

Los estudios más recientes establecen que la edad de inicio del consumo de alcohol entre los vascos continúa entre los 16 y los 17 años, pese a la percepción generalizada de que cada vez es más precoz. Para llegar a esta conclusión, la fundación ha realizado 16 debates con 230 participantes representativos de distintos ámbitos de la población.

“A lo largo de nuestro trabajo en el ámbito de las adicciones, observamos cómo el alcohol se mantiene vigente como la droga más consumida. El consumo de esta sustancia está directamente relacionado con el contexto social y, esto hace, que se vean afectados todos los ámbitos y, no solo el de la juventud. Por eso, las respuestas que se den al respecto no pueden estar al margen de la participación y el debate comunitario”, comentó la directora de la fundación Salvia Hierro Zatón.

Con estos debates, la fundación pretende unir los puntos de vista de distintos colectivos de la población que conforman la sociedad vasca. Para ellos, el consumo de alcohol es un fenómeno complejo dado que es una práctica muy arraigada no exclusiva de la juventud; 8 de cada 10 vascos de entre 15 y 47 años ha bebido alcohol durante el último año porque el modelo de ocio lo normaliza.

Los grupos de debate manifestaron su preocupación por los modelos urbanísticos que sitúan terrazas junto a parques infantiles o zonas peatonales, ya que propician el consumo de alcohol a los adultos. También se mostraron preocupados por los daños del alcohol en la salud, por las conductas de riesgo y por la promoción de las bebidas alcohólicas.

Tal y como apunta la fundación, no todo es negativo y empieza a notarse una preocupación por el cuidado de la salud. De hecho, durante los últimos 30 años se ha favorecido la diversidad de programas y proyectos preventivos entre los más jóvenes fomentando el deporte y la vida sana.

Hierro explicó que, ante todo, pretendían dejar de normalizar el consumo de alcohol para encaminarse a un modelo de ocio más saludable. “Debemos generar una infancia, adolescencia y juventud autónoma, inquieta y con motivaciones a nivel social, que genere estructuras que fomenten la participación y la identidad comunitaria”, concluyó la directora de la fundación.