Carlos Andres Garcia Orozco

Carlos Andrés García Orozco es uno de esos profesionales de la Medicina que dejan claro que la vocación es clave. En su caso, una vocación más que temprana: «de pequeño tenía muy claro que iba a estudiar Medicina», recuerda. «Me fascinaba coleccionar los atlas de anatomía que salían en el periódico y los documentales sobre el cuerpo humano que transmitía Discovery Channel».

A sus 23 años, García cursa el último año de Medicina en la Universidad de Guayaquil, en Ecuador, pero desde muy pronto se dio cuenta de que la investigación, la docencia y las ciencias morfológicas eran lo suyo.

«Me encanta enseñar y compartir lo aprendido, despejar dudas, aprender de mis alumnos e incitarlos a que descubran la verdad por sí mismos, como haría Sócrates», declara.

La manera que tiene García de hablar sobre su periplo como estudiante delata esa pasión genuina de las personas que están ejerciendo su verdadera vocación: «Desde fuera la carrera puede parecer larga e incluso difícil, pero cuando estudias lo que amas, cuando estás haciendo lo que siempre quisiste, el tiempo pasa rápido y hay que saber aprovecharlo», declara.

«El camino ha sido sinuoso y me he enfrentado a todo tipo de retos académicos que pusieron en jaque mis horas de sueño y mi tiempo libre, pero al final todo el esfuerzo vale la pena».

Esta vocación y su mente inquieta -habla tres idiomas y está aprendiendo el cuarto- han provocado que Carlos Andrés García compagine sus estudios con su carrera como divulgador, que lleva a cabo tanto en sus redes sociales a través de YouTube como participando como ponente en cursos y conferencias.


En su opinión, ¿qué es lo más satisfactorio de estudiar Medicina?

Como estudiante, lo más satisfactorio ha sido llegar al diagnóstico -ya sea de un paciente en el hospital o de un familiar en casa-, sentir que todas las horas de estudio y de práctica no han sido en vano, y que mediante este oficio puedo ayudar a mucha más gente.

¿Y como youtuber?

Lo más gratificante son, sin duda, los mensajes de aliento que recibo de estudiantes e incluso profesionales felicitándome o pidiéndome que suba más contenido.

Actualmente es estudiante, pero YouTube tiene gran importancia en su vida. ¿Qué le llevó a iniciar su carrera en redes sociales?

Mi maestro de anatomía, el Dr. Segundo Garzón, es un youtuber que imparte clases magistrales desde hace muchos años en esa plataforma. En gran medida él fue quien me incitó a hacerlo, así como también otros catedráticos como el Dr. Luis Delgado, de México, y el Dr. Jaime Avendaño, de Perú. Así, aprovechando el conocimiento que tenía sobre anatomía, más las habilidades que tengo con la edición de vídeo, surgió la idea de crearme mi propio canal.

«El bienestar no es una tendencia, es cuestión de salud, y la salud se cuida mejor gracias a la tecnología.»

¿Qué punto de vista tiene de las redes sociales como herramienta de divulgación en el entorno sanitario?

Las redes sociales prácticamente forman parte de nuestra vida. Es casi imperativo para un médico estar conectado al internet y actualizarse día a día por la cantidad información nueva, nuevos ensayos clínicos, nuevos descubrimientos, nuevas técnicas quirúrgicas… Todo esto ha hecho de sitios como Twitter un lugar de debate, discusión e intercambio de pensamiento. Sin embargo, también debemos tener mucho cuidado con la información falsa, con aquellas pseudociencias que pretenden reemplazar a la medicina basada en evidencia.

¿Qué opina de la tecnología aplicada a la Medicina?

Está claro que el futuro de la medicina incluye tecnología: el bienestar no es una tendencia, es cuestión de salud, y la salud se cuida mejor gracias a la tecnología. Sin embargo, jamás debemos dejar de lado la semiología. Creo yo que ni la computadora con la inteligencia artificial más sofisticada podrá llegar a igualar el ojo clínico del médico.

«Debemos tener mucho cuidado con la información falsa, con aquellas pseudociencias que pretenden reemplazar a la medicina basada en evidencia».

Ahora que está próximo a terminar sus estudios, ¿qué les diría a los estudiantes de Medicina que están comenzando?

Medicina es una carrera de resistencia, no de velocidad. Debemos ser constantes y disciplinados. Durante los primeros años estarán acompañados de libros, quienes construirán las bases para que tengan un buen razonamiento clínico. Los años siguientes visitarán hospitales y tendrán más contacto con los pacientes. Trátenlos como si fueran su familiar, mírenlo a los ojos, sean receptivos, denle la mano al entrar, al salir, sonrían, preséntense y sean amables. Nosotros hemos elegido ser médicos, pero ellos no han escogido ser pacientes.

Pese a su juventud ya ha impartido clases, ha dado charlas en congresos, lleva más de 3 años en YouTube… ¿Qué es lo siguiente en su carrera?

Tan pronto como termine mi carrera quiero seguir estudiando y preparándome en el campo de la Medicina. Desde que entré a la carrera lo hice con la convicción de convertirme en neurocirujano.

«Traten a sus pacientes como si fueran su familiar, mírenlo a los ojos, sean receptivos, sean amables… Nosotros hemos elegido ser médicos, pero ellos no han escogido ser pacientes.»

Está a un paso de convertirse en médico, pero se podría decir que también es influencer. ¿Dejaría la carrera médica para dedicarse al 100% a educar por redes sociales?

La docencia ha sido un punto crítico en mi vida, he estudiado y enseñado al mismo tiempo y, por el mismo motivo, quiero hacer mi especialización para poder compartir en redes sociales todas mis vivencias en el ámbito profesional. Sin embargo, nunca podría dejar ni uno ni lo otro.