José Vásquez es presidente de la Unidad Médica Nicaragüense.

Los médicos de Nicaragua han aprendido a vivir “bajo la monstruosidad”. Así de duras son las declaraciones de José Vásquez, presidente de la Unidad Médica Nicaragüense (UMN), en una entrevista con MedsBla. Tal y como relata, “el terror es inminente”. Los facultativos han aprendido a vivir bajo amenazas, asedio y torturas. “Nos ofrecen plomo en las redes progobierno”, denuncia.

La situación que vive Nicaragua desde mayo de 2018 no hace más que recrudecerse. José Vásquez ha sufrido en su propia piel las consecuencias de expresar una opinión diferente a la de los que mandan. Estuvo retenido por sumarse a la población en estas protestas contra el dictador Daniel Ortega. De aquellos momentos solo recuerda las agresiones físicas y psicológicas que hacen que sea consciente de cómo se pierden los derechos humanos. “Me acusaron de terrorismo, de ser pagado por el gobierno de Estados Unidos”, relata. Le retuvieron “por pedir democracia y justicia”, lamenta. Tal y como asegura, el médico nunca ve condición económica, raza, religión ni partido político para la atención de los pacientes.
José Vasquez

Amenazas y persecuciones

Esta situación de extrema de violencia se ha desatado, en parte, debido a la actitud de los sindicatos afines al gobierno. Según indica, han desatado una campaña férrea contra los médicos que no piensan como ellos. La violencia en los centros sanitarios se ha convertido en la realidad a la que debe adaptarse el médico.

Asimismo, los profesionales deben resignarse a ser despedidos sin causa justificada. Es una situación de violencia contra el médico, según explica el presidente de la UMN. Los profesionales se ven obligados a no prestar atención sanitaria a la población.

Vásquez asegura que se ha llegado a esta terrible situación por las órdenes directas del dictador. Él y el aparato represor han dado órdenes de no atender a la población. Según señala esto solo es posible en un país que sufre una dictadura como Nicaragua. Y es que las redes del gobierno llegan muy lejos, según asegura el presidente de los médicos nicaragüenses. Todos los días les amenazan con plomo, algunos son perseguidos por paramilitares en aptitud ofensiva. De hecho, muchos son amenazados con armas de fuego, denuncia.

Miedo e inseguridad constantes

La situación de tensión y violencia aumenta cada día, pero no se sienten solos. José Vásquez asegura que han tenido apoyo de Médicos Sin Fronteras y una red de psicólogos internacionales. Preguntado por el apoyo de organismos internacionales, asegura que podría resumirse a muestras de solidaridad y aprecio cuando denuncian las agresiones que reciben.

Los médicos viven en constante temor e inseguridad. Se han convertido en objeto de criminalización por pensar y actuar en favor del pueblo nicaragüense, según afirma. En esta situación, la presión y el terror han obligado a muchos profesionales a abandonar el país. Conforme a los datos de la UMN, 116 médicos especialistas, 72 médicos generales y 54 enfermeras han tenido que abandonar forzosamente Nicaragua. El exilio es, muchas veces, la única opción que les queda. Costa Rica, Guatemala, Honduras, El Salvador y Estados Unidos son los destinos de muchos de estos profesionales.

Preguntado si es posible alguna solución que no sea la huida, José Vásquez asegura que solo queda mantenerse en la lucha cívica. Explica que deben estar convencidos de que este es su país y de seguir la lucha por una democracia justa. Sin embargo, ellos no son los únicos damnificados. El acceso a los medicamentos por parte de la población más pobre es limitado. De hecho, este se encuentra limitado a una lista básica del gobierno que no cumple.