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Estudian los efectos en deportistas de los sistemas de electroestimulación de cuerpo completo

Medicina del Deporte

Según ha informado el centro universitario, estos trajes se basan en la electroestimulación tradicional y permiten estimular simultáneamente hasta 18 regiones corporales (brazos, muslos, glúteos, abdomen, pecho, zonas baja y alta de la espalda, dorsal ancho y 2 opciones libres) con un área total de electrodos de 2.800 cm2.

Los fabricantes aseguran que estos dispositivos activan la musculatura profunda, queman grasas o mejoran la velocidad, tal y resalta la National Strength and Conditioning Association-Spain. “La realidad es que las evidencias científicas que permiten contrastar estas aseveraciones son limitadas”, asegura el profesor Borja Sañudo, del grupo de investigación Biofanex Research Group de la US.

“Es necesario evaluar la veracidad de los beneficios atribuidos desde el área comercial y los posibles efectos nocivos que pudieran inferir sobre la salud, así como discriminar las respuestas agudas y crónicas del entrenamiento con WB-EMS sobre la población en general”, añade el investigador, que ha analizado junto a sus colegas las respuestas en fase aguda de frecuencia cardiaca de reserva (FCres.), percepción de esfuerzo (RPE) y lactato (Lact), del entrenamiento de resistencia mediante WB-EMS. 

En una fase inicial, un total de 15 sujetos sanos físicamente activos de 23 años, 1,75 m de altura y 75kg de media realizaron 3 sesiones (S1, S2 y S3), separadas por un mínimo de 48 horas. S1 determinó la velocidad aeróbica máxima (VAM). En S2 se realizaron 10 minutos en tapiz rodante al 40% de la VAM con el traje de electroestimulación apagado; finalmente, en S3 se replicó el protocolo de S2 con el traje encendido.

Los datos obtenidos han llevado a los investigadores a señalar que estos dispositivos permiten incrementar la intensidad del entrenamiento, generando unas respuestas fisiológicas instantáneas mayores que las producidas con la misma velocidad sin usar estos chalecos. El grupo sigue trabajando en la cuantificación de la carga de entrenamiento con WB-EMS por medio de escalas subjetivas de esfuerzo o con escalas de percepción del dolor.

Por otro lado, el equipo ha evaluado la validez de este método como estrategia de recuperación activa tras un esfuerzo. Para ello, distribuyeron 33 individuos en 2 grupos, uno experimental que usó estrategias de recuperación activa con WB-EMS con un protocolo continuo (7 Hz) y otro control que realizó el mismo protocolo, pero sin corriente.

Se evaluaron variables hemodinámicas y bioquímicas inmediatamente después, a los 30 minutos y a los 60 minutos de un proceso de recuperación tras un esfuerzo intenso. “Los resultados preliminares sugieren que no existen grandes diferencias entre los grupos; es decir, que el efecto de WB-EMS sobre la recuperación no parece ser significativo”, explica el profesor Sañudo.