NOTICIAS DIARIAS

Formación, tecnología y tiempo: obstáculos de la humanización

Última hora

“Hay un problema de inicio en la formación, un problema con la escasez de herramientas, un problema de tiempo y un problema de actitud. Los profesionales sanitarios tenemos que reivindicar para lo que estamos preparados: ayudar al prójimo”.

Julio Zarco, ideólogo y director del Área de Personalización de la Asistencia Sanitaria y Responsabilidad Social Corporativa del Hospital Universitario Clínico San Carlos, acude a los Desayunos Informativos de MedLab Media Group para dar a conocer este departamento, de nueva creación a nivel nacional, y reflexionar sobre los obstáculos a los que se enfrenta la filosofía humanista de atención sanitaria.

Interacción médico-paciente

“Cuando te aproximas a un paciente debes conciliar 2 puntos de vista: el humano y el técnico. Los médicos que estamos formando no son los más adecuados para la sociedad de hoy en día”. “Estamos formando médicos-técnicos, muy bien entrenados para resolver problemas mecánicos, pero poco interesados en el mundo afectivo del paciente”. La instrucción de los residentes adolece, según Zarco, de las mismas carecías. “Cuando el mir llega al hospital aprende los truquillos de gestión del hospital, donde lo menos importante es el paciente y su familia”.

“Si el ejercicio de la función médica se ha funcionarizado, el hospital ya acaba de pervertir la interacción médico-paciente”. “Cuando el paciente llega al hospital se le cosifica. Le ponemos un camisón enseñando el culo y pasa a ser el apéndice de la 350: le hemos quitado todos los rasgos más personales de individuo, como en una cárcel”, lamenta Zarco.

Señala aspectos como los estrictos horarios de visitas o la cantidad de información que se le da al enfermo y sus familiares. En este escenario, “los MIR reproducen por osmosis lo que ven en el tutor. Si se sienta en la cabecera el paciente, si le toca, cómo habla”.

Tutores y maestros son una pieza esencial, cuyas emociones se han descuidado: “tampoco a los médicos se nos enseña a manejar las sensaciones que nos provoca el paciente”. Además del problema formativo y de gestión, la humanización sanitaria se enfrenta a la escasez de herramientas informáticas efectivas.

“En España hay 17 sistemas autonómicos de salud con menos interrelación entre sí que la que tienen con la Unión Europea”, ejemplifica Zarco. El especialista considera un “gran problema de integración e interoperabilidad informática”.

“Hay que achatar la pirámide de liderazgo”

De estas necesidades nace el Área de Personalización de la Asistencia Sanitaria y Responsabilidad Social Corporativa. Se trata de un espacio para “personalizar al máximo los procedimientos internos del hospital». Así, Zarco incide en que sirve para adaptarlos a las necesidades del paciente y de sus familias”.

Para ello Zarco y su equipo pretenden poner en marcha un comité de pacientes para dar “voz y voto sobre el diseño de los procedimientos médicos”. El departamento, pionero a nivel nacional, no solo quiere implicar a enfermos y asociaciones de pacientes, sino también a sus propios trabajadores.

“En el ecosistema de un hospital todos influyen, desde los enfermeros y auxiliares de clínica hasta el personal de limpieza o cafetería”. “Los médicos y enfermeros tenemos que rehumanizarnos, recuperar elementos que hemos perdido por el camino. Hay que aplicarse con más énfasis en los estamentos de menor tradición de lo que no nos hemos preocupado mucho”, admite. Se refiere a los equipos de celadores, “unos de los gremios que más en contacto están con el enfermo y en el que se siguen usando términos absolutamente cosificadores, como el de ‘manipular’ pacientes”.

Formación

“Partimos con la desventaja de estar educando a adultos. Somos seres de hábitos adquiridos y corremos el riesgo de que la formación no se integre”. Las estrategias de Zarco y su equipo para trabajar las habilidades comunicacionales del personal pasan por ofrecer una formación más vivencial (desde hace 4 años el Clínico cuenta con grupos de mindfulness) y cambiar la perspectiva de liderazgo de las formaciones. “Los equipos son muy matriciales y verticales”, explica Zarco.

“Hay que achatar esa pirámide para que la formación no se vea como el curso que dirección me dice que tengo que hacer porque, además, van a pasar lista”, bromea el invitado a los Desayunos Informativos.

“El médico tiene 2 formas de aprender: la vertical es el aprendizaje académico, y la horizontal es cuando está enfermo va al médico». “Como profesionales debemos estar en continuo estado de revisión”, defiende. “Como médico estoy tratando con las experiencias de la gente. No puedo ayudar a los demás si no tengo un conocimiento adecuado de mí mismo. Si no he vivido intensamente ni he tenido tribulaciones en la vida”. El cine, el arte y la literatura también pueden contribuir al enriquecimiento de la biografía del médico.

“La enfermedad es una metáfora”

“La medicina vive de la biología, el arte y el compromiso personal”. Son palabras Maimónides, médico judío cordobés del siglo XIII, que parafrasea Zarco para recordar que el médico debe nutrirse de conocimiento, destrezas y actitudes. “Una migraña no es lo mismo en Bombay que en Vallecas”, sentencia. “La enfermedad es una metáfora, una vivencia. La enfermedad expresa el mundo interno del individuo. Por eso, para ser un buen médico también hay que ser también un buen poeta”. El ser humano está lleno de imágenes que el médico debe ser capaz de interpretar. “El despliegue afectivo e imaginario del paciente es importantísimo para describir una enfermedad”, defiende Zarco.

Narrar de forma distinta una vivencia tiene que ver con la biología pero también con los patrones culturales. Por ejemplo, la mujer tiene un umbral de dolor más alto, “pero la sociedad patriarcal también ha educado a la mujer como la cuidadora, la sufridora”, matiza el experto sobre una perspectiva de género que también existe desde el punto de vista diagnóstico. “El ser humano es imaginario”, asegura el profesor. “Los pacientes oncológicos tienden a dibujar su cáncer como un monstruo con garras. Si el tumor está en los pulmones o la laringe, la imagen predominante es un pulpo con tentáculos que asfixian; no es casualidad”.