NOTICIAS DIARIAS

La microbiota oral podría influir en el cáncer de esófago

Cirugía General y del Aparato DigestivoEstomatología. Cirugía oral y Maxilofacial.Medicina InternaOncología Médica. Oncología Radioterápica

El tipo de microbiota oral presente en la boca podría relacionarse con el cáncer de esófago, según informa un grupo de investigadores del Perlmutter Cancer Center de NYU Langone Health, en Nueva York. El tabaquismo, el alcohol y el índice de masa corporal (IMC) fueron independientes del tipo de bacterias analizadas, según se refleja en el estudio, cuyos resultados se publican en la revista Cancer Research.

Para realizar el estudio, el equipo de investigación analizó la microbiota oral a través de muestras bucales de 122.000 personas. Los participantes tuvieron un seguimiento de 10 años, en los que los investigadores observaron si se desarrollaba cáncer de esófago. El equipo comparó la información genética de la microbiota oral de los participantes que desarrollaron cáncer de esófago con la de los sujetos que no desarrollaron la enfermedad.

Los científicos observaron que la presencia de Tannerella forsythia estaba vinculada con un mayor riesgo de adenocarcinoma esofágico y que la abundancia de Porphyromonas gingivalis se asociaba a un mayor riesgo de carcinoma de células escamosas de esófago, los 2 tipos principales de cáncer de esófago, según informan los investigadores. Por el contrario, una microbiota oral con predominancia de Streptococcus y Neisseria se relacionaba con un menor riesgo de cáncer de esófago.

En concreto, Neisseria, juega un papel importante en la descomposición de sustancias tóxicas del humo del tabaco y se encuentra en mayor abundancia en las cavidades orales de las personas no fumadoras que de las fumadoras, informan los autores. Actualmente, se estima que el cáncer de esófago supone un 1% de todos los cánceres diagnosticados en los Estados Unidos, con una mortalidad de más de 15.000 personas al año.

Jiyoung Ahn, investigador principal del estudio, considera que los hallazgos mejorarán el conocimiento sobre las causas del cáncer de esófago “porque ahora sabemos que, al menos en algunos casos, la enfermedad se relaciona con la presencia de bacterias específicas en el tracto digestivo superior”. En su opinión, “el siguiente paso es comprobar si estas bacterias podrían utilizarse como biomarcadores” de cáncer de esófago.