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Las nanopartículas inhaladas de aire contaminado pasan al torrente sanguíneo

Medicina Preventiva y Salud Pública

Para el estudio, publicado en ACS Nano, se seleccionaron 14 voluntarios sanos, 12 pacientes quirúrgicos y ratones. Todos ellos, hombres y ratones, inhalaron nanopartículas de oro de forma controlada en experimentos con suministro de fármacos e imágenes médicas. Tras la exposición, se detectaron nanopartículas en la sangre y en la orina de los participantes.

Según la agencia SINC, los autores explicaron que se detectó el oro a los 15 minutos y a las 24 horas de la exposición. También afirmaron que la sustancia permanecía hasta 3 meses en el organismo, y los niveles fueron más altos después de inhalar partículas de 5 nm de diámetro comparados con las de 30 nm.

En los ratones, también se encontraron nanopartículas de oro en la sangre y el hígado después de la exposición pulmonar, pero con unos diámetros entre 2 y 200 nm, según informan desde la agencia SINC.

Hasta ahora, no había evidencias en seres humanos que demostrasen que las nanopartículas que inhalamos al respirar aire contaminado viajen desde los pulmones al torrente sanguíneo. Además, aunque se sospechase, no se conocía cómo esas partículas afectaban a los vasos sanguíneos y al corazón.

Estas nanopartículas, dicen los autores, se acumulan en las regiones vasculares que estén inflamadas, por ejemplo, en las placas carotideas de pacientes con riesgo de ictus. Si la placa se acumula en las arterias, se produce arteriosclerosis, y el bloqueo de la carótida puede hacer que se forme un trombo de manera inminente, lo que acabaría, según puntualiza la agencia, en accidente cerebrovascular.

“La transferencia de las nanopartículas inhaladas hacia la circulación sistémica y la acumulación en los sitios con inflamación vascular ofrece un mecanismo directo que puede explicar el vínculo entre las nanopartículas ambientales y las enfermedades cardiovasculares, con importantes implicaciones para gestionar el riesgo cuando se usan nanomateriales artificiales”, afirmó el equipo de científicos.