NOTICIAS DIARIAS

La manicura y pedicura pueden acarrear riesgos para la salud

manicura y pedicura
La manicura y pedicura son rituales de belleza que se han alzado imprescindibles, sobre todo en verano.
Dermatología y VenereologíaMedicina Preventiva y Salud Pública

La manicura y pedicura son rituales de belleza que se han alzado imprescindibles, sobre todo en verano. Sin embargo, si la manicura y pedicura no se realizan de forma correcta y en condiciones higiénicas adecuadas, pueden acarrear más de un disgusto para la salud. Esto es, al menos, lo que advierten podólogos y dermatólogos a la agencia EFE. A juicio de estos profesionales, los centros de manicura y pedicura han proliferado para dar una demanda cada vez mayor. No obstante, reconocen que las personas que los regentan desarrollan prácticas para las que no están preparados ni formados.

En este sentido, María Antonia Pastor y María Elena Gatica, de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), aseguran que una falta de formación puede conllevar riesgos a clientes y a los propios esteticistas. Ambos ignoran que los productos que manejan pueden acarrear alergias, eccemas, manchas o deformidades en las uñas.

Durante la Formación Profesional los alumnos aprenden sobre manicura y pedicura, pero se ciñen a “la pura estética, es decir, pintar las uñas”.

Rafael Navarro, secretario general del Consejo General de Colegio Oficial de Podólogos, recuerda que la estética está regulada con grados de Formación Profesional de 2 años de duración. Durante esta etapa, los alumnos se forman sobre manicura y pedicura, pero se ciñen a “la pura estética, es decir, pintar las uñas”, aclara. De hecho, Navarro sostiene que “no se habla de instrumental de corte de uñas ni de elementos cortantes para quitar una dureza”. Sin embargo, “sí que se habla a lo mejor de limas, pero en principio la pura estética del pie es pintar la uña. Todo lo demás es irse de los límites de la profesión”.

Cuidado del instrumental

Navarro señala que se debe cuidar el instrumental de trabajo. Para este especialista “no vale con pasar un trapito de algodón con alcohol”. A su juicio, es necesario esterilizarlo a más de 125 grados en aparatos específicos. De lo contrario, puede ser foco de hongos e infecciones tan importantes como la hepatitis C. “Basta con que haya una pequeña grieta en carne viva en el talón para contagiarse”.

Una esteticista debe contar con medidas estrictas de protección y trabajar como “si estuvieran en un quirófano”.

Por su parte, las dermatólogas reconocen que una esteticista debe contar con medidas estrictas de protección y trabajar como “si estuvieran en un quirófano”. Por eso, el hecho de que no observe estas medidas refleja que ignora los riesgos, no se protege por desconocimiento y, por lo tanto, no va a proteger a su cliente.  De este modo, se evitarían lo acrilatos, moléculas con un alto potencial sensibilizante presente tanto en los esmaltes permanentes en estado fresco como en productos de las uñas acrílicas y de gel y que son causantes de “la epidemia de alergias que copan las consultas”.

Al mismo tiempo, Isabel Peña, presidenta de la Asociación de Esteticistas de Albacete (ANEIP), da una serie de consejos para saber si el centro es fiable. Peña da algunas pistas: que los profesionales no vistan de calle. También que el instrumental utilizado se encuentre precintado y se abra delante del cliente. Para ello, hay que fijarse que tanto los esmaltes como las lámparas secantes cuentan con sellos de calidad. Por eso, hay que desconfiar de los precios bajos, ya que “nadie da duros a pesetas”, sentencia Peña.

¿Cuál es la manicura y pedicura perfecta?

“No pasa nada por pintarte las uñas con esmaltes normales”, tranquiliza Navarro. No obstante, avisa de que “tenerlas pintadas los 365 días al año hace que la posibilidad de que se infecte por hongos sea muy alta” porque la uña “es muy permeable”. Según este experto, “es bueno” quitar las durezas, que en esta época aumentan al tener el pie al aire. Por ello, asegura que “lo ideal es ir al podólogo y después, a pintarse las uñas al esteticista”

Tener las uñas pintadas los 365 días incrementa el riesgo de contraer hongos.

Por otro lado, las dermatólogas opinan que en ningún caso se debe cortar la cutícula. A su juicio, “solo se debe deslizar suavemente hacia la matriz con un palo de naranjo o material correctamente esterilizado, después de haber colocado la mano en agua jabonosa durante unos minutos para que se ablande y limpie la piel”.

Asimismo, Gatica y Pastor insisten en que los problemas de alergias proceden de la mala técnica de aplicación de los esmaltes permanentes. Para ellas, la manicura tradicional, dado que no contiene acrilatos, es una alternativa más segura. Sin embargo, pese a que también se ha descrito alergia de contacto a sus ingredientes, “son mucho menos frecuentes”. Por todo ello, las doctoras lo tienen claro: “no existe la manicura perfecta”. Y es que como muchos otros hábitos relacionados con la estética, como por ejemplo, el tinte de pelo y los tatuajes, “la manicura no está exenta de riesgos”, concluyen.