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MRS7145, el primer fotofármaco contra el párkinson

Ciencia y Tecnología

MRS7145 es el primer fotofármaco que ha demostrado eficacia frente al párkinson en un ensayo realizado en animales. En el estudio, publicado en la revista Journal of Controlled Release, han participado investigadores de la Universidad de Barcelona, el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad Colgate y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos bajo la dirección de Francisco Ciruela.

En un comunicado, los autores explican que el párkinson es la patología neurodegenerativa más frecuente después del alzhéimer. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la padecen más de 6 millones de personas, una cifra que podría duplicarse en 2030. Los fármacos que se usan en la actualidad habitualmente tienen efectos secundarios y suelen perder eficacia con el tiempo, lo cual obliga a aumentar la dosis o cambiar el tratamiento.

El equipo liderado por Ciruela ha creado un nuevo compuesto basándose en la optofarmacología, una disciplina que utiliza la luz para controlar la actividad de los medicamentos. De esta forma, a diferencia de los medicamentos tradicionales, los fármacos fotosensibles pueden actuar con mayor precisión espacial y temporal sin generar efectos perjudiciales en el organismo.

En concreto, MRS7145 es un derivado fotosensible del SCH442416, un antagonista selectivo del receptor A2A de adenosina. La evidencia muestra que algunos de esos antagonistas podrían combatir el párkinson, ya que están relacionados con los mecanismos implicados en el control fino del movimiento. En el caso del nuevo compuesto, solo se activa cuando es irradiado con luz con una longitud de onda de 405 nm. Esa irradiación fue posible gracias a fibras ópticas implantadas en el cuerpo estriado de los animales de laboratorio.

“Cuando el cuerpo estriado es irradiado con luz violeta, el fármaco activo se libera y bloquea el receptor A2A de adenosina. El bloqueo de los receptores de adenosina tiene un efecto facilitador de la actividad de la dopamina”, señala Ciruela.

De acuerdo con el profesor de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona, el uso de fotofármacos como MRS7145 para tratar el párkinson permite reforzar el compromiso con la terapia del paciente. “Una precisión espaciotemporal más fina permitirá manipular los circuitos neuronales con más detalle y establecer su funcionamiento con fines terapéuticos y neuroprotectores”, añade el investigador, que explica que en la actualidad ya hay tratamientos que se basan en implantar electrodos en el cerebro para controlar la actividad eléctrica de las neuronas.

“Con la misma premisa, las fibras ópticas también podrían hacer llegar la luz a casi cualquier parte del cuerpo, y estos órganos serían irradiados con luz controlada por un dispositivo electrónico que regularía la intensidad y duración de la radiación”, apunta Ciruela, de acuerdo con el cual el tratamiento podría controlarse a través de una aplicación móvil. De momento, queda lejos la aplicación clínica de MRS7145, pero su desarrollo supone un paso hacia nuevas alternativas terapéuticas frente al párkinson.