Tal como recoge una nota de prensa de la agencia EFE, Puig ha prometido “conseguir, de verdad, una sanidad pública y de calidad para todos, sin discriminación por razón alguna”. Así mismo, ha destacado que “el Consell está reparando derechos y dotando a la Sanidad de recursos”; tanto es así que “el presupuesto para este año es el más importante que jamás se ha dedicado a la salud”.

Puig también ha recordado que, “unas 1.200 personas han recuperado el derecho a la salud y más de 1,3 millones ya no abonan el copago farmacéutico”, además, reitera, el abandono de tratamientos, se ha reducido a un 32%. “Son pequeños avances, claro que sí, pero son avances muy importantes, sobre todo para aquellos que lo sufren”, defiende el político.

Los ahorros de la sanidad valenciana

Durante su intervención, el presidente de la Generalitat también ha hecho públicos algunos datos económicosanitarios y ha explicado que “la recuperación de las resonancias magnéticas ha ahorrado casi 4 millones, con una mejor gestión de los conciertos, 9 millones, y 2 millones más al reducir la derivación de operaciones a clínicas privadas”.

Para continuar aprovechando estos recursos, Puig aboga por “una política basada en la eficiencia y no en recortes”, en la que debe trabajarse por “la estabilidad de los empleos”.  Ejemplo de ello es “el plan de hepatitis C, que ha permitido salvar la vida a 6.500 personas, aunque el Estado aún debe 27 millones de euros a la Generalitat por ello”.

Una red clienetelar

El portavoz de Ciudadanos (Cs), Alexis Marí, ha intervenido en el pleno para cuestionar la política de nombramientos de la Conselleria, que “se ha dedicado a tejer una red clientelar y a colocar a dedo a sus amigos y conocidos”. A la pregunta de si este es el servicio público que defiende, Puig ha defendido que “los nombramientos se hacen de acuerdo con la ley”.

No obstante, el portavoz de Cs ha insistido en que, la gestión de la Conselleria de Sanidad, “no es eficaz, ni eficiente y ni siquiera estética”, porque existen “altos cargos están por encima de la ley y pueden incumplir la referida a incompatibilidades sin que pase absolutamente nada”.

Marí asegura que no se han cumplido “ni la mitad” de los objetivos marcados para 2016 y que la Conselleria “tiene obsesión” con el sector privado. “Esto no es Venezuela y las decisiones no se deben tomar por criterios ideológicos, sino por buena gestión”, denuncia.