Según datos de la SEICAP (Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica), 1 de cada 10 niños en edad escolar tiene asma. Los altos índices de contaminación registrados durante el mes de enero parecen ser un agravante en la enfermedad. Desde la sociedad recomiendan que se tomen medidas preventivas y se eviten los ejercicios al aire libre cuando los índices de polución superen los establecidos como seguros.

El doctor Luis Moral, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP, comentó que las partículas en suspensión, el ozono y los óxidos de carbono, sulfuro y nitrógeno pueden alcanzar concentraciones que perjudiquen la salud. También apuntó que el más nocivo es el dióxido de nitrógeno (NO2), procedente de los motores diésel, sobre todo.

“Se trata de una sustancia con graves consecuencias para la salud pues empeora de manera notable los síntomas respiratorios de niños asmáticos, lo que provoca un aumento de las visitas a urgencias y los ingresos hospitalarios”, quiso dejar claro el doctor Moral.

Otra investigación publicada en JAMA iba más allá al considerar que una disminución de los niveles de polución del ambiente estaba asociado a considerables disminuciones en los síntomas bronquiales en el paciente pediátrico.

El doctor Moral concluyó con que los niños son más vulnerables a sufrir infecciones porque sus sistemas inmunológicos están en desarrollo. Para ellos, las consecuencias pueden ser peores con una inflamación crónica en los bronquios por el asma.

“Es imprescindible que desde el gobierno y todos los representantes de la Administración se tomen medidas que aminoren en todo lo posible el deterioro del aire que respiramos, no solo para beneficiar a la salud de la sociedad actual, sino la de futuras generaciones”, declaró tajante el doctor Moral.

Un informe de Ecologistas en Acción señala Madrid es la ciudad más contaminada de España, y que un 21% de la población vive en zonas en las que se superan los límites de exposición al ozono troposférico.