La alergia a la penicilina puede estar mal diagnosticada.

La alergia a la penicilina es la primera causa de consulta al Servicio de Alergia del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa en pacientes ingresados. Sin embargo, solo el 20% de las personas que creen ser alérgicas a este antibiótico realmente lo son. Por eso, el centro ha diseñado un protocolo de actuación para estos casos que se traduce en un ahorro de los costes, según ha informado el Gobierno de Aragón.

Tal y como recoge la agencia EFE, entre 2016 y 2017 se estudió a 158 pacientes por posible alergia a la penicilina. Del total, el 81% (91) no eran realmente alérgicos. En cuanto al 19% restante, 13 personas de 22 pudieron ser tratadas con penicilinas alternativas. De esta forma, en ese periodo, se pudo tratar con algún tipo de penicilina al 92% de las personas estudiadas.

En resumen, los profesionales del Lozano Blesa hicieron posible que se aplicara el antibiótico betalactámico óptimo para la infección en 9 de cada 10 pacientes. Asimismo, se retiró la “falsa etiqueta” de alergia a la penicilina a 8 de cada 10 pacientes. Esto implica ahorro de costes para el sistema y beneficios para el paciente en futuros tratamientos, “incluso fuera del hospital”.

Alergia a la penicilina y riesgo de resistencia

Por otro lado, este protocolo para personas con supuesta alergia a la penicilina evita complicaciones en pacientes ingresados por infecciones graves. La falsa alergia puede dar lugar a infecciones multirresistentes y alargar las estancias hospitalarias, con los consecuentes costes. Por lo tanto, administrar un tratamiento adecuado supone un ahorro para el sistema sanitario.

El protocolo ha sido elaborado por todos los especialistas, médicos residentes y profesionales de Enfermería del Servicio de Alergia del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Este está dirigido por José Ramón Paño y Carlos Colás. Por su parte, Mar Garcés ha liderado el proyecto de identificación de personas con alergia a la penicilina.