“El veneno de abeja es un conjunto de diferentes sustancias. En concreto, hay 5 especialmente relevantes para las personas alérgicas. En nuestra investigación sobre preparados comerciales hemos demostrado que estos alérgenos principales no están presentes en niveles suficientes”, asegura Blank.

Los investigadores observaron que algunas preparaciones contenían en niveles uniformes todos los componentes del veneno. Sin embargo, en otros, hasta 3 de los 5 alérgenos estaban presentes en niveles demasiado bajos. No obstante, los investigadores todavía no pueden asegurar lo que esto implica en relación al éxito terapéutico “debido a que más del 6% de los pacientes están sensibilizados solo contra estos 3 alérgenos”, explica el investigador alemán.

Personalización de la inmunoterapia

Según explican los investigadores, si los pacientes reaccionan a alérgenos específicos del veneno de abeja, pero estos no se encuentran en los preparativos a niveles suficientes, los científicos deben plantearse qué es lo que hace que la inmunoterapia sea buena contra las picaduras de abejas en el individuo. Así lo explican en el estudio que han publicado en la revista Human Vaccines & Immunotherapeutics.

“La gran mayoría de los pacientes se beneficia del tratamiento habitual. No obstante, nuestro estudio sugiere que sería deseable que los pacientes reciban un tratamiento personalizado en el futuro. Esta sería una preparación con los alérgenos exactos a los que el paciente en particular reacciona”, matiza Carsten Schmidt Weber, director del ZAUM.