Los investigadores desarrollaron 3 recetas para la provocación oral doble ciego controlada con placebo con leche, clara de huevo y avellana, que fueron validadas mediante el test del triángulo en un estudio en 2 fases con 197 sujetos. En cada fase, los voluntarios probaban 3 muestras en las que podían presentarse 2 activos y 1 placebo o 2 placebos y 1 activo.

En la fase 1, las 3 muestras se presentaron de manera simultánea, mientras que, en la fase 2, las muestras de las recetas no validadas en la fase 1 eran presentadas secuencialmente a los sujetos. Posteriormente, los participantes debían evaluar del 1 al 10 su apreciación de las recetas para la provocación oral doble ciego controlada con placebo en una escala visual analógica.

En la fase 1, compuesta por 90 sujetos, la receta de clara de huevo fue validada (casi un 40% identificó la muestra diferente). En la fase 2, compuesta por 30 sujetos, las recetas de leche y avellana fueron también validadas; casi el 37% identificó la muestra diferente. Según refleja el estudio, la mediana de la puntuación de la escala visual analógica de las 3 recetas osciló entre 6,6 y 9,7.

Los autores aseguran haber validado, mediante pruebas sensoriales, recetas para la provocación oral doble ciego controlada con placebo con leche, clara de huevo y avellana. Además, afirman que las recetas validadas son fáciles de realizar en el entorno asistencial, proporcionan una cantidad equivalente a una ración y, en el estudio, fueron apreciadas por la mayoría de los participantes.