El objetivo de los investigadores fue determinar si la IL-5 y otras citoquinas inflamatorias están presentes en la hendidura olfativa y si tienen relación con la capacidad olfativa. Para ello analizaron a pacientes con rinosinusitis crónica y evaluaron el umbral de identificación y discriminación olfatoria (TDI por sus siglas en inglés) a través de Sniffin Sticks test. Asimismo, extrajeron la mucosa nasal para analizar la presencia de dichas citoquinas.

Los resultados en el TDI fueron menores en los pacientes con rinosinusitis crónica que presentaban pólipos nasales. Los niveles de la citoquina IL-5 se relacionaron de forma inversa con las puntuaciones en el TDI tanto en los pacientes con pólipos nasales como en los que no los presentaban. Pese a que la citoquina IL-5 se encontró en la mucosa de los pacientes con rinosinusitis crónica, los investigadores creen necesario realizar más estudios para confirmar que la citoquina IL-5 puede alterar la función olfativa causando pérdidas de sensibilidad.