El contraste yodado se usa en tomografía computarizada.

Los antecedentes familiares o personales de hipersensibilidad a agentes de contraste yodados son factores de riesgo para sufrir reacciones alérgicas al contraste yodado. Es la conclusión de un estudio coreano que buscaba identificar la manera de predecir y prevenir estas reacciones. Los resultados se han publicado esta semana en Radiology, la revista de la Radiological Society of North America.

El trabajo reúne datos de más de 196 000 pacientes con 59 años de media sometidos a tomografía computarizada con contraste. El 0,73% presentó reacciones alérgicas al contraste yodado. En la mayoría de los casos, las reacciones fueron leves. Sin embargo, un 16,8% del total fueron de moderadas a graves. En total, hubo 17 reacciones graves, lo cual representa un 0,01% respecto al total de participantes en el estudio.

Medidas preventivas

Antecedentes individuales de hipersensibilidad previa, hipertiroidismo, alergia a medicamentos y otras alergias fueron predictores de las reacciones al contraste. También el historial familiar de hipersensibilidad.

“Queríamos enfatizar en nuestro estudio la importancia de la premedicación y el cambio del tipo de medio de contraste yodado como medidas preventivas útiles para prevenir la reacción de hipersensibilidad recurrente“, ha señalado en una nota Min Jae Cha, autora principal del estudio. Al hilo, la investigadora recuerda que las reacciones alérgicas a contraste yodado no son extrañas, pero pueden prevenirse en muchos casos.

Según la experta, este trabajo podría ser el primer paso hacia un registro integrado y sistemático a nivel nacional de las reacciones adversas de salud relacionadas con agentes de contraste yodado. Realizar un registro de este tipo a largo plazo implica una recopilación continua de datos. Por consiguiente, puede ayudar a desentrañar todos los aspectos implicados en la aparición y recurrencia de reacciones alérgicas al contraste yodado, ha subrayado.