Atender las reacciones alérgicas en aviones de forma adecuada es el objetivo del artículo publicado en el World Allergy Organization Journal, liderado por la doctora Victoria Cardona, jefa de Alergología del Hospital Vall d’ Hebron. Según detalla el hospital catalán en una nota de prensa, las reacciones alérgicas suponen el 2-4% de los problemas médicos que tienen lugar en los vuelos comerciales.

De las reacciones alérgicas en aviones, un 4-5% son a alimentos, asegura el Vall d’ Hebron. El objetivo de las recomendaciones recogidas en este artículo es informar a compañías aéreas y pasajeros para combatir y prevenir las reacciones alérgicas graves en los vuelos comerciales. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la WAO (World Allergy Organization) y su finalidad es mejorar la seguridad en los aviones de los pacientes alérgicos.

Cerca de un 9% de las personas con alergia a los cacahuetes han sufrido una reacción a alérgica durante un vuelo, según los datos del Vall d’ Hebron. Si estas personas disponen de medicación (adrenalina) pueden controlar la situación, pero en ocasiones la tripulación se ve obligada a desviar el vuelo al aeropuerto más cercano porque ni el paciente ni la tripulación disponen de los medicamentos ni de la preparación para enfrentarse esta situación, señala el hospital.

Las reacciones alérgicas en aviones son más frecuentes de lo que se piensa, recuerdan desde el hospital. Durante los vuelos comerciales se sirven aperitivos y comidas que contienen alimentos alergénicos. También puede suceder que una persona viaje en un vuelo internacional y no entienda el etiquetado de las comidas o no pueda comunicarse de forma fluida con la tripulación.

Otro tipo de problemas de salud en aviones son las exacerbaciones del asma. Según explica el hospital, estas situaciones se producen por las condiciones propias de un vuelo. “La concentración de oxígeno y la presión pueden causar un ligero descenso de la saturación de oxígeno a la sangre, o el bajo nivel de humedad, que puede resecar la mucosa nasal”, asegura la jefa de Alergología del Vall d’Hebron.