Esto “ha llevado a conocer, casi por completo, la patogenia de algunas hemopatías malignas, lo que se traduce en el descubrimiento de nuevas dianas terapéuticas que condicionan el desarrollo de fármacos dirigidos, muy eficaces y con una mínima toxicidad”, ha añadido Mateos. La medicina de precisión, junto con la inmunoterapia y los nuevos métodos de diagnóstico está permitiendo “cronificar e incluso curar” el cáncer hematológico.

En el caso del mieloma múltiple, del que se diagnostican entre 3 y 5 casos por cada 100.000 habitantes, “la estrategia de curación se basa en 3 pilares fundamentales: el tratamiento precoz en pacientes asintomáticos seleccionados antes de que la enfermedad se active, las técnicas de alta sensibilidad para evaluar la presencia de enfermedad mínima residual y el descubrimiento de fármacos muy eficaces, con mecanismos de acción singulares, entre los que se incluye la inmunoterapia”, ha subrayado.

Similitudes y diferencias con Málaga

En opinión de Ramón Lecumberri, presidente del Comité Científico SETH, la genética protagonizará uno de los simposios más destacados de un programa centrado en enfermedades trombóticas y hemorrágicas debido a su trascendencia en trastornos plaquetarios hereditarios, hemofilia y trombosis. De ahí, la investigación sobre la prevención y tratamiento del tromboembolismo venoso asociado al paciente oncológico.

El cáncer hematológico tiene una prevalencia similar en Málaga a la de otras regiones del país, por lo que abordan esta enfermedad junto a otras como las coagulopatías o anemias hereditarias. No obstante, “las consultas más frecuentes se deben a alteraciones hematológicas secundarias de enfermedades como la anemia/poliglobulia, trombopenia/trombocitosis, leucopenia/leucocitosis, gammapatías monoclonales y trastornos de la hemostasia y trombosis”, ha afirmado el experto.

Ana Isabel Heiniger, presidenta del Comité Organizador Local del Congreso y jefa del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Regional Universitario de Málaga, ha denunciado que, en el trasplante de médula ósea, “todavía nos encontramos por debajo de la media española y europea por falta de recursos materiales y humanos”. Además, solicitan a la Administración que reconozca la importancia de los estudios de genética molecular en el diagnóstico y seguimiento de las enfermedades hematológicas y que les dote de infraestructuras y personal cualificado.