El CIMA investiga nuevas moléculas contra el cáncer que permitan el desarrollo de tratamientos más selectivos. Según señala el Centro de Investigación Médica Aplicada de Navarra (CIMA) en una nota de prensa, el CIMA y la farmacéutica suiza F. Hoffmann-La Roche han firmado un acuerdo de colaboración en investigación para el desarrollo de moléculas que podría llevar a nuevos tratamientos selectivos del cáncer.

Desde el CIMA reconocen que la activación del sistema inmune es una importante novedad en la lucha contra el cáncer. Juan José Lasarte, director del Programa de Inmunología e Inmunoterapia del CIMA, ha explicado que existen medicamentos que facilitan que el sistema inmunológico del propio paciente frene la progresión del tumor maligno. Tal y como ha destacado, los linfocitos T reguladores impiden que el sistema inmune actúe contra el cáncer, por eso una de las terapias que se emplean consiste en inhibir estos subtipos de células.

Partiendo de esta teoría, explica Lasarte, “en el CIMA hemos desarrollado las primeras moléculas contra el cáncer capaces de entrar en la célula T reguladora, unirse a una proteína diana para inhibir su función, lo que resulta en la activación del sistema inmune contra el cáncer”. Este hallazgo ha sido posible gracias a la colaboración entre los programas de Inmunología e Inmunoterapia y de Terapias Moleculares, indica el CIMA.

El centro de investigación navarro ha destacado que la colaboración con Roche contempla un acuerdo de investigación conjunta y la licencia a Roche de las moléculas contra el cáncer del CIMA para su desarrollo y comercialización mundial. Jesús M. Hernández, consultor de la Universidad de Navarra en transferencia e innovación biomédicas, “este acuerdo es uno de los más importantes realizados en España entre un centro de investigación y una biofarmacéutica”.

Por último, la directora general del CIMA ha subrayado que, “además de refrendar la relevancia de su investigación, este acuerdo es un ejemplo del afán del CIMA por colaborar con la industria”. María Pilar Civeira ha destacado que “gracias a este tipo de acuerdos la investigación sale del laboratorio y se orienta hacia potenciales soluciones terapéuticas para pacientes de todo el mundo”.