El dragón de Komodo es el lagarto más grande del mundo y vive en 5 pequeñas islas de Indonesia. Según han averiguado los investigadores, la saliva de estos animales tiene 57 especies de bacterias a las que parece ser resistente, así como su sangre, que tiene una potente actividad antibacteriana. Las sustancias que produce son péptidos catiónicos antimicrobianos (PCA), que los científicos consideran que se podría aislar de la sangre, como ya se ha hecho en otros animales.

El equipo utilizó bioprospección para realizar el análisis. Incubaron sangre de dragón de Komodo con partículas de hidrogel cargadas negativamente para capturar los péptidos que están cargados positivamente. Con este método, identificaron y secuenciaron 48 potenciales PCA con espectrometría de masas. Todas menos una de ellas se derivaba de proteínas histonas, conocidas por su actividad antimicrobiana.

Para observar su capacidad para resistir contra ciertas bacterias, los investigadores sintetizaron 8 PCA y las expusieron a Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus. De los 8 péptidos, 7 mostraron potencia significativa contra estas dos bacterias, y 1 de ellas solo contra Pseudomonas aeruginosa.

Los investigadores consideran que el plasma de la sangre del dragón de Komodo contiene una gran cantidad de péptidos antimicrobianos potencialmente viables para investigar sobre nuevas terapias orientadas a eliminar las infecciones por bacterias, concretamente para Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus, bacterias responsables de un gran número de infecciones.