Según informa el IVI en una nota, los candidatos realizaron un cuestionario internacional de actividad física (IPAQ), un sondeo estandarizado que sirvió para determinar el grado de actividad física realizada (baja, moderada, alta y muy alta) en función de una unidad energética denominada MET.

De acuerdo con el director del laboratorio de Andrología de IVI Bilbao, Fernando Quintana, del estudio se desprende que “la actividad física intensa no solo careció de efectos adversos sobre la calidad seminal, sino que se asoció a mejores parámetros seminales”. Esos resultados no son generales, ya que el trabajo se basa en una muestra de población específica, con edades comprendidas entre 18 y 35 años.

Aun así, los investigadores aceptan que realizar una actividad física elevada, al menos 3 días por semana, entra dentro de un hábito de vida saludable, a todos los niveles, incluso para intentar prevenir la esterilidad. En ese sentido, aseguran que, aunque son necesarios más estudios, con futuras ampliaciones se podría especular sobre la conveniencia de que los varones infértiles aumentasen su actividad física.

En esa línea, los médicos de IVI Bilbao han diseñado un nuevo estudio para identificar la incidencia del ejercicio físico a niveles superiores. La idea es realizar un análisis de muestra seminal y de los hábitos de entrenamiento a los participantes del Bilbao Night Marathon (que se celebra en octubre) “para ver cuál es el resultado entre deportistas con un nivel de ejercicio que podríamos considerar excesivo”, según Quintana.