El plasma marino, una solución isotónica desarrollada por los laboratorios Quinton, ha demostrado que regula la activación del sistema inmunológico en cultivos celulares de linfocitos T reguladores. Así lo afirma José Miguel Sempere, profesor titular de Inmunología de la Universidad de Alicante, en relación a un estudio llevado a cabo recientemente y al cual hace referencia Quinton.

Estos resultados junto a otros experimentos realizados sobre hematíes apuntan a un posible efecto protector celular que podría retrasar y prevenir determinados procesos de apoptosis. El estudio incluyó un test de proliferación celular para analizar el efecto de diferentes fármacos sobre el sistema inmunológico y buscar un posible efecto inmunomodulador.

La prueba consiste en utilizar células mononucleares de sangre periférica (linfocitos y monocitos) en placas de cultivo con medios celulares convencionales como el Roswell Park Memorial Institute (RPMI), que contiene aminoácidos, glucosa, iones y otros elementos para nutrir a las células como lo harían en el interior del cuerpo humano.

Las células se estimulan con diferentes sustancias estándar y, tras un periodo de de 3-4 días con dichas sustancias, las células se activan y proliferan en el interior de las placas de cultivo. Por el contrario, las células que no se estimulan (células control) permanecen en estado quiescente, en reposo y sin mostrar proliferación.

Las células mononucleares cultivadas in vitro con plasma marino mantienen su morfología y viabilidad a lo largo de los 4 días de cultivo. Además, el plasma marino se comportó como el medio RPMI en relación a la agregación, proliferación y activación celular, con capacidad de activar células, tal y como demuestran la presencia de agregados celulares en el medio sin estimular.

El estudio demuestra buena tolerancia por parte de las células mononucleares de la sangre periférica con el plasma marino, así como un posible efecto sobre la activación celular. Además, según sugieren los autores, el plasma marino podría sustituir a los medios de cultivo convencionales, algo especialmente importante, pues el RPMI es uno de los medios de cultivo más utilizados en el mundo.