Las guías clínicas de anafilaxia no siempre se cumplen en los servicios de urgencias. Así se deduce de un estudio de investigadores del Hospital Universitario de Salamanca en el que se analiza la adherencia a dichas recomendaciones. Los resultados del trabajo se han publicado en Journal of Investigational Allergology and Clinical Immunology.

De acuerdo con los autores, no hay mucha literatura relacionada con el cumplimiento de las recomendaciones que incluyen las guías clínicas de anafilaxia en urgencias. El trabajo tenía como objetivo conocer dicho cumplimiento en un hospital terciario, para lo cual se revisaron los informes de los pacientes atendidos en el citado centro hospitalario a lo largo de un año.

Después de comprobar qué pacientes cumplían con los criterios de anafilaxia propuestas por el el NIAID/FAAN (National Institute of Allergy and Infectious Diseases/ Food Allergy and Anaphylaxis Network), se identificó a 89 pacientes, de los cuales 15 eran niños y el resto adultos. Entre estos últimos, el 65% presentó una reacción moderada, el 34% grave y el 1% muy grave. Los niños solo presentaron anafilaxia moderada.

El 42% de los pacientes fueron tratado con adrenalina (19% intramuscular). En el momento del alta, se recomendó a un 5,6% de los pacientes un autoinyector de adrenalina y se remitió al servicio de alergia a un poco más de la mitad (el 57% de los adultos y el 27% de los menores de edad). De igual modo, al 29% se le apartó indicaciones para evitar desencadenantes y a la mitad se le indicó cómo reconocer una reacción anafiláctica.

A partir de todos estos resultados, los investigadores consideran que existen “importantes discrepancias” entre las recomendaciones incluidas en las guías clínicas de anafilaxia y su manejo en urgencias hospitalarias. “Es necesario un mayor esfuerzo en educación para mejorar el tratamiento de los pacientes con anafilaxia”, concluyen los autores.