Los investigadores observaron que más del 80% de los médicos de Atención Primaria remitía el caso a un alergólogo para que comprobara si existía o no alergia a la penicilina. A pesar de ello, algunos médicos no derivaron el caso al alergólogo y si lo hicieron fue con un único paciente a lo largo de todo el año. Sin embargo, los farmacéuticos encuestados tenían más conocimientos generales sobre este tipo de alergia en comparación con los médicos. 

“No nos sorprendimos al comprobar que los farmacéuticos comprendían mejor el proceso de alergia a la penicilina que los médicos no alergólogos debido a su amplia formación en farmacología”, explica Mary Staicu, autor principal del estudio.

Comprobar si continúa la alergia

El 78% de los farmacéuticos conocía que la alergia a la penicilina se puede superar con el tiempo, en comparación con el 55% de los encuestados restantes (médicos no alergólogos, médicos asistentes y enfermeros). La encuesta demostró que los internistas y los médicos de Atención Primaria tenían una comprensión limitada en relación al gran número de personas que informan sobre este tipo de alergia.

Entre el 10 y el 20% de los estadounidenses cree que tiene alergia a la penicilina. Sin embargo, en investigaciones anteriores los científicos han demostrado que solo el 10% de ellos es alérgico a la penicilina, en realidad, por lo que hay personas que evitan este tipo de medicación sin un motivo que lo respalde. Solo el 20% de las personas con alergia a la penicilina lo es 10 años después de su reacción inicial.

“Más del 90% de las personas con alergia a la penicilina puede tolerar antibióticos con este compuesto. Es importante que los médicos comprendan la importancia de confirmar este tipo de alergia”, asegura Allison Ramsey, autor del estudio y miembro de Accai.