El estudio utilizó células de la mucosa (epitelio) de las vías respiratorias humanas y las expuso a Alternaria. Los investigadores analizaron las células expuestas para determinar los efectos que provocaba la exposición de hongos en la permeabilidad y en la función de barrera del epitelio. Cuando se modifica la permeabilidad es más fácil que las bacterias y otros alérgenos entren en las vías respiratorias y se incremente el riesgo de inflamación e infección.

“Una exposición sostenida a la Alternaria provoca la alteración de la función de la barrera del epitelio encargada de permitir la depuración mucociliar”, aseguran los investigadores.

Más activación inmunológica

Asimismo, midieron el estrés oxidativo de las células. Aquellas expuestas a Alternaria tenían mayores concentraciones de calcio, lo que provocó que las células epiteliales secretaran más sal y líquido de lo habitual, que se asocia con una mejor  depuración mucociliar, entendida esta como el mecanismo que expulsa los alérgenos y otras sustancias de las vías respiratorias.

"Estos resultados sugieren que el continuo aumento de dióxido de carbono (CO2) asociado al cambio climático global aumentaría los niveles de exposición a la Alternaria y la capacidad de producir una respuesta inmunológica cuando las esporas entran en contacto con las vías respiratorias”, afirma el equipo de investigación.