Las IMID (enfermedades inflamatorias inmunomediadas) afectan a más de 2,5 millones de personas en España, según un trabajo realizado por la Cátedra de Evaluación de Resultados en Salud de la Universidad Rey Juan Carlos junto a un grupo de expertos formado por médicos especialistas, investigadores, gestores de instituciones sanitarias y de la administración y pacientes.

El trabajo se presentó en la jornada Las IMID como nuevo paradigma, celebrada hace unos días por la cátedra y la Asociación de Personas con Enfermedades Crónicas Inflamatorias Inmunomediadas (UNIMID) en el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Participaron especialistas españoles y representantes de instituciones sanitarias de España y Suecia.

“A través de este trabajo sabemos que las IMID suponen una carga considerable para el sistema de salud, debido especialmente a los altos costes directos que resultan del uso frecuente de recursos sanitarios, directos no sanitarios y a los costes indirectos asociados a las pérdidas de productividad laboral”, ha comentado el director de la cátedra, Ángel Gil.

“En concreto, en España los costes asociados al manejo de las IMID superan los 12.000 millones de euros anuales”, ha añadido el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, según el cual el estudio revela la necesidad de un nuevo modelo asistencial que garantice la atención integral de estos pacientes.

El término IMID hace referencia a aquellas enfermedades inflamatorias crónicas originadas por alteraciones del sistema inmunológico. Incluye patologías tan heterogéneas como la artritis reumatoide, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, la espondilitis anquilosante, la psoriasis, la hidradenitis supurativa, el lupus o la uveítis.

Algunos individuos padecen varias IMID, por alteraciones genéticas, factores de riesgo o agregación familiar. A esto se suma el hecho de que tienen mayor riesgo para desarrollar similares comorbilidades, derivado de los efectos crónicos de la inflamación. Son enfermedades crónicas, potencialmente graves y con una elevada morbilidad, lo cual puede acortar la vida de los pacientes.

“Las IMID pueden provocar un alto grado de discapacidad y reducir la calidad de vida de las personas que la padecen. Hay que tener en cuenta que afectan mayoritariamente a adultos jóvenes, en edad laboral, que ven limitada tanto su vida cotidiana, como su vida laboral”, ha señalado, por su parte, la secretaria general de UNIMID, Carina Escobar, quien ha reivindicado un mayor reconocimiento social de estas patologías.

En la actualidad, España no cuenta con itinerarios clínicos definidos para el manejo de las IMID. “Son un ejemplo para las cuales el modelo tradicional, fragmentado, dificulta una atención integral del paciente e interrumpe su continuidad asistencial. Es urgente lograr la implicación planificada de las diversas especialidades médicas”, ha apuntado Fredrik Öhrn, responsable del Centro de Innovación en el Hospital Universitario Karolinska.