Con el objetivo de conocer estas cuestiones, un grupo multidisciplinar de científicos de la Universidad de Córdoba ha decidido participar en un estudio internacional en el que Botánica y Medicina se han aliado para obtener datos concretos sobre los peores momentos del calendario para los alérgicos al polen.

El análisis ha partido del Grupo de interés en aerobiología y contaminación de la Asociación Europea de Alergología e Inmunología (Eaaci) integrada por biólogos y médicos alergólogos. Dicho trabajo ha permitido determinar un índice para alertar a la población alérgica de cuándo podrían comenzar las molestias y problemas de salud provocados por el polen, y orientar mejor sobre su prevención y tratamiento.

El estudio desvela 2 aspectos: el umbral de polen de la especie en cuestión y la estacionalidad, según explica la catedrática Carmen Galán. El primero informa del momento en el que se va a producir una situación de alerta en la población que sufre polinosis, y el segundo aborda el día del calendario en el que se puede considerar que comienza la estación polínica de una determinada especie.

Aunque las cantidades pueden variar en función del país y la localidad en cuestión, se estima un umbral de 100 granos de polen por metro cúbico de aire para el polen del olivar y un umbral de 50 para la gramínea. A partir de esta cantidad, los alérgicos al polen estarían en situación de alerta por la importante afección a su salud, según explican los investigadores del estudio, cuyos resultados se publican en la revista Allergy.