Los alérgicos al polen se enfrentan a una primavera más problemática que el año pasado en el centro y el suroeste de la Península, según las previsiones del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Extremadura, Toledo, Ciudad Real, Madrid, Jaén y Sevilla son los lugares donde se prevén más problemas.

Tal y como recoge la agencia EFE, la primavera se prevé de intensidad moderada en Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha y Aragón, donde se registrarán entre 4.000 y 6.000 granos de polen recolectados al día por metro cúbico de aire. En Toledo se prevén 4.874 granos de polen al día, los niveles más altos de la zona.

En la zona suroeste se esperan niveles moderados-altos, sobre todo en el caso de Sevilla, donde la previsión marca 5.606 granos por metro cúbico de aire. En el litoral mediterráneo y las Islas Canarias, sin embargo, se espera que los niveles sean leves o muy leves, entre los 2.761 granos de Vitoria y los apenas 500 de las Canarias.

Estos datos implican que los alérgicos al polen de gramíneas tendrán síntomas casi todos los días de la estación, según especificó el presidente de la SEAIC, Joaquín Sastre, que explicó que estos se manifiestan por encima de los 50 granos.

El año pasado las previsiones eran similares; no obstante, las altas temperaturas de abril y mayo provocaron que se adelantara la polinización de las plantas y estas se secaran pronto, de manera que los niveles de polen registrados fueron muy inferiores a lo esperado, de acuerdo con el presidente del comité citado, Ángel Moral.

En esta ocasión, los fríos del invierno han hecho que se retrase la actividad de las plantas, como es el caso de los almendros, que han empezado a florecer a principios de marzo cuando lo habitual es que esto ocurra a finales de enero. Ha pasado lo mismo con los cipreses y las arizónicas, de manera que los alérgicos al polen de estas plantas han sufrido menos en invierno.

Una vez pasen las lluvias y se incrementen las temperaturas, los alérgicos al polen de plantas que suelen florecer antes de lo que lo están haciendo este año presentarán síntomas que creían que ya habían pasado. Para evitarlo, lo ideal, según Moral, sería que lloviera durante toda la estación y la temperatura fuese muy alta, con el fin de que las gramíneas se secaran pronto.

De acuerdo con la SEAIC, cada vez hay más alérgicos al polen. De hecho, la tasa de alérgicos a los pólenes más alergénicos (como el olivo, entre otros) se ha duplicado en la última década. El cambio climático y la contaminación atmosférica están dando lugar a un aumento en los niveles de polen, del tiempo de exposición y de la agresividad.