Los pacientes con EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) tienen un nivel más alto de glucosa en las vías respiratorias, según ha descubierto un grupo de investigadores del Imperial College London en un estudio cuyos resultados se publican en Journal of Allergy and Clinical Immunology. Según dicho artículo, los sujetos que tienen esta enfermedad son también más propensos a desarrollar infecciones pulmonares bacterianas.

Los autores observaron que los niveles de glucosa de los pacientes con EPOC eran 2 veces más altos que los sujetos que no tenían esta condición. Asimismo, cuando los pacientes con problemas respiratorios contraían un virus, los niveles de glucosa de las vías respiratorias aumentaban más aún, junto con un aumento de la inflamación de dichas vías y un incremento del número de bacterias.

“Los niveles altos de glucosa de las vías respiratorias proporcionan una importante fuente de alimento para las bacterias. Los pulmones sanos bombean continuamente glucosa y es probable que hayamos desarrollado esto como un mecanismo de protección para privar a las bacterias y detener las infecciones”, asegura John Tregoning, autor del estudio y profesor del Imperial College London.

Reducir la glucosa

La investigación analizó muestras de esputo de los pacientes con EPOC con y sin infección vírica en el Imperial Clinical Respiratory Research Unit (ICRRU) del St Mary's Hospital de Paddington. El análisis mostró unos niveles de glucosa de 743 micromoles en los sujetos que tenían EPOC en comparación con 390,5 micromoles en sujetos que no tenían la enfermedad respiratoria.

“Los niveles de glucosa son más altos en las vías respiratorias de los pacientes con EPOC porque la inflamación en los pulmones provoca más “fugas”, es decir, la glucosa puede pasar de la sangre a las vías respiratorias. Cuando las personas con EPOC contraen un virus aumenta aún más la inflamación y, por lo tanto, los niveles de glucosa también aumentan, lo que, a su vez, incrementa el riesgo de una infección bacteriana”, explica Tregoning.

Además, el análisis sugirió una relación del aumento de glucosa en función de los niveles de virus y, como consecuencia, del nivel de bacterias. Este enfoque podría asemejarse al que se produce en los pacientes diabéticos y otros pacientes que tienen problemas de glucosa alta, según sugieren expertos como Sebastian Johnston, investigador del National Heart and Lung Institute.

“Reducir los niveles de glucosa en las vías respiratorias podría proporcionar un enfoque alternativo para ayudar a los pacientes con enfermedad pulmonar y reducir las infecciones bacterianas. Además, se reduciría el uso de antibióticos y, con ello, la resistencia a los mismos”, concluye el autor principal del estudio.