El síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica son enfermedades raras de la piel con un alto índice de complicaciones en niños, tal y como explican desde la Universidad de Illinois en Chicago (Estados Unidos), donde se ha llevado a cabo el primer estudio a gran escala la población infantil afectada por dichas patologías. Los resultados se han publicado en The Journal of Allergy and Clinical Immunology.

Según ha informado la universidad, los niños que experimentan síndrome de Stevens-Johnson -o su forma más severa, la necrólisis epidérmica tóxica- presentan síntomas similares a los de la gripe y un sarpullido doloroso. En casos graves, es necesario que el menor permanezca ingresado en una unidad de cuidados intensivos o de quemados, dando lugar a largas y costosas estancias hospitalarias.

“Son afecciones que los médicos temen porque la enfermedad puede ser extremadamente grave y hay falta de investigación para guiar las decisiones de tratamiento”, ha apuntado James Antoon, autor principal del estudio.

De acuerdo con el investigador, se sabe que los niños que padecen síndrome de Stevens-Johnson o necrólisis epidérmica tóxica pueden sufrir efectos físicos y psíquicos durante toda su vida; sin embargo, la escasez de casos ha dificultado la puesta en marcha de estudios “rigurosos” que evalúen los tratamientos para estas 2 enfermedades de la piel en niños. En ese contexto nace el estudio liderado por Antoon.

Se trata de un análisis retrospectivo de datos de cerca de 900 pacientes de 10 años de media procedentes del Pediatric Health Information System de Estados Unidos. Se estudiaron los tratamientos, los costes y la duración de la estancia en el hospital, la recidiva, la mortalidad, las tasas de reingreso y las posibles complicaciones, así como la información demográfica de estos niños con síndrome de Stevens-Johnson.

El estudio muestra una mortalidad baja (0,56 en niños frente a 23% en adultos que apuntan otros estudios); un dato que difiere de los resultados que reflejan estudios más pequeños previos. En cuanto a la estancia hospitalaria, la duración media fue de 8 días; un cuarto de los pacientes tuvo que ingresar en cuidados intensivos y casi uno de cada 5 volvió a ingresar en los 6 meses siguientes. El coste medio de la atención hospitalaria fue de 16.000 dólares por paciente.

Respecto a los tratamientos, el análisis muestra resultados similares entre distintas terapias pese a la diferencia de coste entre unas y otras. “Esta es la primera evidencia a gran escala que sugiere que podemos potencialmente reducir el costo de la atención para las familias mediante la selección de tratamientos de menor costo para lograr los mismos resultados”, ha destacado el autor principal, para quien los hallazgos sugieren que es posible ser “cautelosamente optimistas sobre los resultados” del síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica en población pediátrica.