El tratamiento biológico de las IMID mejora la calidad de vida en muchos casos.

El tratamiento biológico de las IMID (enfermedades inflamatorias inmunomediadas) supone un cambio “para bien” en la calidad de vida de las personas afectadas. Así lo asegura el periodista Antonio Manfredi, paciente de psoriasis y de artritis psoriásica que, como otros muchos, no quiere que le impongan un cambio a un biosimilar. De hecho, la mayoría de las personas con alguna IMID moderada o grave no quiere el cambio sin motivo médico y sin participar en la decisión, según el Barómetro nacional sobre la relación de las personas con IMID y sus tratamientos farmacológicos en España.

En un comunicado, la Asociación de Personas con Enfermedades Crónicas Inflamatorias Inmunomediadas (UNiMiD) explica que la legislación española establece el derecho de los pacientes a “decidir libremente después de recibir la información adecuada entre las opciones clínicas disponibles”. Sin embargo, de acuerdo con el barómetro solo el 24% de las personas con IMID afirma haber participado de la decisión junto a su médico.

“Los pacientes rechazamos las imposiciones sobre los tratamientos que se generan desde fuera de la relación médico paciente, según este Barómetro, en más del 95% de los casos. Tenemos derecho a participar en la toma de decisiones que influyen en nuestra salud”, señala el presidente de UNiMiD, Julio Roldán.

Ese es el caso de María (nombre ficticio), una jiennense de 18 años con enfermedad de Crohn. El tratamiento biológico de las IMID le devolvió la calidad de vida. A pesar de ello, le impusieron el cambio a una terapia biosimilar “aunque el médico estaba en contra”. Ella también rechazaba el cambio, entre otras cosas, por falta de información sobre los riesgos asociados. Ante estos casos, UNiMiD defiende la continuidad del tratamiento biológico de las IMID hasta que haya evidencia que justifique el cambio.

Tratamiento biológico de las IMID: un antes y un después

Para Antonio Manfredi, el tratamiento biológico de las IMID supuso un antes y un después en su vida. “Cuando era niño había unos aceites muy sucios a base de brea. Con 14 y 15 años empezó a desarrollarse la psoriasis en las rodillas, espalda, pantorrilla, codos y axilas. En ese momento empezaron los corticoides, que eran mucho más agresivos que los de ahora. Me hicieron perder el pelo y parte de la calidad de la piel donde se manifestó mi enfermedad”, relata.

“Más tarde llegaron los tratamientos sistémicos como el metrotexato, que me perjudicaron bastante hasta que he llegado al biológico, que es el que tengo ahora. Te puedo asegurar que me ha cambiado la vida para bien”, añade el periodista, que ahora tiene un trabajo y vida normalizados. “Hace 10 años cojeaba, me cansaba al subir un tramo de escaleras corto, me dolían las articulaciones, dormía mal…”, comenta. Según él, “no hay enfermedad de psoriasis, sino pacientes de psoriasis”.

Las IMID son un conjunto de enfermedades crónicas de origen inflamatorio. Afectan a distintos órganos y sistemas. Por ejemplo, la piel, los ojos, el sistema digestivo y las articulaciones. En España, 2,5 millones de personas están afectadas. En el caso de Andalucía, está afectado el 6,3% de la población. Algunas de estas patologías son:

  1. Psoriasis.
  2. Artritis psoriásica.
  3. Artritis reumatoide.
  4. Enfermedad de Crohn.
  5. Colitis ulcerosa.
  6. Espondilitis anquilosante.
  7. Hidrosadenitis supurativa.
  8. Sarcoidosis.
  9. Lupus.
  10. Uveítes no infecciosa.