El fármaco desarrollado (EM801) es un nuevo anticuerpo monoclonal biespecífico que se une a las células T del paciente para que se activen y luchen contra las células cancerígenas del mieloma. Este anticuerpo  monoclonal se denomina biespecífico porque tiene la cualidad de adherirse a la vez a 2 antígenos, según Bruno Paiva, codirector científico de CIMA Lab Diagnostics y autor del estudio.

Los científicos que han desarrollado el fármaco consideran que la toxicidad es reducida, pues el antígeno diana no se encuentra en las demás células. El anticuerpo monoclonal “presenta una estructura novedosa que permite una eliminación más lenta del fármaco que la de otros anticuerpos biespecíficos”, tal y como describe Paiva. La administración es semanal y se realiza por vía intravenosa o subcutánea, lo que hace que sea más cómodo para el paciente.

Eficacia en el 70% de muestras

Además, ha despertado el interés en la comunidad científica debido a que “pese al aumento progresivo del arsenal terapéutico existente para el mieloma, los pacientes siguen recayendo. Por tanto, es necesario encontrar nuevos fármacos capaces de revertir la resistencia a la quimioterapia de las células tumorales”, señala Paiva en un comunicado del CIMA.

El estudio ha constatado la activación de células T a través de este fármaco en la mayoría de los pacientes estudiados y la capacidad de estas células para reconocer las que son tumorales “tanto en aquellos de nuevo diagnóstico, como en aquellos refractarios a varias líneas de tratamiento. Se ha comprobado la eficacia en la práctica totalidad de los casos”, explica el investigador.

Ante los resultados de eficacia en el 70% de las muestras de pacientes, el laboratorio Celgene ha adquirido el fármaco y prevé realizar ensayos clínicos en pacientes entre finales de este año y principios del siguiente con la colaboración de la Clínica Navarra y el CIMA, según concluye Paiva.