IEAT detecta los alérgenos de los alimentos a través de un lector electrónico que puede acoplarse a un llavero y que envía la información de los resultados a un teléfono inteligente. En menos de 10 minutos, el detector de alérgenos portátil puede localizar hasta 5 tipos de sustancias: trigo, cacahuetes, avellanas, leche y clara de huevo, a niveles incluso mucho más bajos que los que suelen medirse en el laboratorio, indican los desarrolladores.

Los investigadores realizaron pruebas en los menús de algunos restaurantes y descubrieron alérgenos en algunos platos y bebidas en los que no es habitual encontrarlos, como gluten en la ensalada y proteínas de huevo en la cerveza. Aunque el prototipo ha sido diseñado para detectar 5 alérgenos, los investigadores sugieren que el dispositivo podría ampliarse para la detección de otros compuestos.

Según señala la Word Allergy Organization, se ha producido un aumento de la prevalencia de enfermedades alérgicas a nivel mundial. Entre 220 y 520 millones de personas podrían sufrir alergias alimentarias en el mundo. Muchos de los países todavía carecen de legislación sobre la obligatoriedad de etiquetado de alimentos, lo que origina problemas graves de Salud Pública.

El estudio para desarrollar el detector de alérgenos portátil ha sido financiado por los National Institutes of Health (NIH) de los Estados Unidos y el Ministry of Science and Technology de Taiwan. El estudio se publica en la revista ACS, de la American Chemical Society de Estados Unidos.