Así lo ha demostrado un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra, del CSIC de Granada que “abre nuevas vías para el desarrollo de terapias más eficientes”, según recoge la Agencia EFE.

Los científicos realizaron un estudio genético a 1.172 pacientes procedentes de Colombia, zona endémica de la enfermedad, en busca del llamado gen IL-18 capaz de producir la proteína “defensiva” en mayores cantidades.

La fundación andaluza para la divulgación de la innovación y el conocimiento ha explicado que la picadura de este insecto, similar a una chinche, causa graves complicaciones, ya que el animal defeca sobre la piel y las heces se introducen en el cuerpo humano a través de la herida causa por la picadura hasta llegar al torrente sanguíneo del humano.

Entre los síntomas más preocupante se encuentran los daños producidos por infección en el aparato digestivo, dando lugar a la enfermedad de megacolon, o la cardiomiopatía crónica chagástica que deteriora el tejido cardíaco.

Sin embargo, “el principal problema que presenta Chagas es que el parásito puede vivir en el organismo humano, sin mostrar síntomas, durante 15 o 30 años", ha explicado Daniel León, autor del estudio.

Cuando los síntomas por fin se hacen presentes, alrededor de un 30% de los pacientes infectados suelen experimentar complicaciones y, en muchos casos, llegan a morir. Desde hoy será más fácil aventurar el destino del infectado en base a su predisposición genética para luchar contra la enfermedad.