“Hemos identificado mediante un código de barras una población de virus gracias a un identificador genético. Con estos ‘códigos de barras’ pudimos vincular cada virus con su localización cromosómica”, explica Guillaume Filion, autor principal del estudio, y líder del grupo del laboratorio de Arquitectura Genómica del CRG.

Según explican los investigadores, los “códigos de barras” genéticos funcionan como los códigos de barras de los productos alimenticios en los supermercados: cuando todos los artículos están etiquetados, cada artículo individual puede ser identificado por su código específico.

Además, han podido “medir sus niveles de expresión y demostrar que la respuesta del VIH a las terapias de reactivación depende en parte del sitio de integración en el genoma humano”, y demostrar “por primera vez, la importancia real de la cromatina en la lucha contra el sida”, afirma el investigador.

Gracias a esta nueva tecnología, llamada B-HIVE, los investigadores han podido demostrar que los medicamentos que funcionan reactivando el VIH, para eliminar toda la población de virus latentes, lo hacen desde diferentes sitios dentro del cromosoma, es decir, estos fármacos son más selectivos de lo que se pensaba anteriormente.

“Con esta técnica, ahora podemos buscar la mejor combinación de fármacos que puedan reactivar todos los virus latentes que hasta ahora escapaban a los medicamentos antirretrovirales en uso y hacerlos susceptibles de ser destruidos. Nuestro estudio sugiere que es necesario orientar las futuras investigaciones hacia el desarrollo de fármacos que incluyan dianas complementarias”, explica Heng-Chang Chen, autor del estudio.

“Este es un gran paso adelante y sin duda impulsará la investigación hacia la cura del VIH, así como una mejor comprensión del estado inactivo del VIH latente”, añade con entusiasmo Andreas Meyerhans, coautor del artículo e investigador ICREA en la UPF.