Una realidad, que “echa por tierra los argumentos de los ceses fulminantes” ordenados por el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, de 2 profesionales por haberlo advertido: María Goretti Pacheco, enfermera responsable del Centro de Salud San Blas, de Parla; y Yolanda Fuentes, directora general de Salud Pública de su departamento.

Tras señalar que Sánchez Martos aplicó “la metáfora de matar al mensajero”, Amyts considera que el cese de un director general es “competencia plena del consejero que lo nombra y prescinde de sus servicios por razones políticas”, pero que el cese en el puesto de coordinación de una enfermera "es evidentemente otra cosa”.

Recuerda que Pacheco, tras agotar todas las vías oficiales (Dirección Asistencial y Dirección General de Salud Pública) para obtener información sobre cuándo habría un nuevo envío de la vacuna de dTpa (difteria, tétanos y tos ferina), envió en diciembre un tuit al consejero pidiendo ese dato al no haber existencias en su centro de salud.

En dicho centro, “de referencia de vacunación para embarazadas”, había pacientes “citadas a las que no se les podría administrar dicha dosis y sin saber cuándo se recibirían”, añade el comunicado. Al día siguiente fue “cesada como responsable de Enfermería”, y el motivo del cese fue “saltarse los canales oficiales” para solicitar dichas vacunas. Nunca se han saltado ningún cauce reglamentario para la petición de dicha vacuna” agrega Amyts.