Tal y como informa el Instituto en una nota, la investigación (realizada en colaboración con la Unidad de Genotipado y Diagnóstico Genético del Instituto y el Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico) se basa en el análisis y caracterización de los podocitos liberados en la orina de los pacientes diagnosticados de lupus con daño y sin daño renal.

“Este proyecto de investigación nace de la necesidad de disponer de un sistema de biomarcadores que mediante un análisis sencillo nos indique el daño y la progresión de la enfermedad ya que la biopsia renal es un método agresivo e invasivo que no puede realizarse con frecuencia”, explica la internista Mª José Forner.

En el estudio han participado 32 pacientes con lupus y 20 personas con función renal normal, que constituían el grupo de control. Mediante técnicas de biología molecular y celular, se analizaron los podocitos presentes en la orina. Los resultados señalan que existe una disminución en el grado de apoptosis (muerte celular programada) de los podocitos liberados en la orina y en la expresión de proteínas asociadas a ellos (podocina, podocalixina, sinaptopodina, nefrina y WT-1) en los pacientes con nefropatía lúpica activa. Los niveles urinarios de estas moléculas están asociados con la presencia de proteinuria y con las alteraciones histológicas que se producen en el riñón”.

“El podocito es una célula del riñón que juega un papel imprescindible para el buen funcionamiento de la barrera de filtración. Los podocitos presentes en la orina de pacientes con nefropatía lúpica activa sufren un proceso de desdiferenciación, modifican sus características sin dejar de ser viables, aumentando los niveles de expresión génica y proteicos de determinadas moléculas (concretamente podocina, sinaptopodina, podocalixina, nefrina y el factor WT-1)”, explica la investigadora postdoctoral Raquel Cortés, señalando que “la determinación urinaria de las moléculas asociadas a estos podocitos desdiferenciados podría ser un marcador no invasivo de la progresión del daño renal en este tipo de pacientes”.

El lupus es una enfermedad autoinmune, inflamatoria sistémica y crónica que puede afectar a casi todos los órganos del cuerpo: corazón, piel, pulmones, cerebro, riñones, etc., cuya etiología y patogenia no se conocen con exactitud. Es una patología con una sintomatología muy heterogénea, que aparece y desaparece en forma de brotes, de ahí la complejidad. En el caso de afectación renal del lupus, hasta la fecha, su diagnóstico únicamente se determina con seguridad mediante biopsia renal.