Según explican los autores, todas las sesiones de entrenamiento y competición suponen una oportunidad de mejora del rendimiento de los jugadores de futbol, por lo que es primordial afrontar cada una de ellas en el mejor estado posible.

“Todavía existen dudas sobre las causas y los mecanismos subyacentes al proceso de fatiga y recuperación en futbol -aseguran-, de ahí la complejidad de controlar este proceso”.

El trabajo tenía como objetivo analizar la importancia que puede tener el control, seguimiento y evaluación dentro del proceso de recuperación en jugadores de fútbol de diferentes marcadores bioquímicos, uno de los tipos de marcadores existentes para tratar de medir la fatiga.

En ese sentido, los investigadores afirman que no es posible usar un único marcador bioquímico para realizar un control adecuado del proceso de recuperación en fútbol, teniendo en cuenta la alta variabilidad en su respuesta debido a las características individuales de los futbolistas y las diferencias metabólicas y fisiológicas que genera cada partido y/o entrenamiento.

“Bajo nuestro punto de vista, parece que la creatina cinasa y los parámetros hormonales son los biomarcadores de mayor relevancia”, señalan los autores, para los que el problema principal es que estas mediciones pueden ser costosas y difícilmente es posible realizarlas en el campo de entrenamiento. “Con el fin de hacer interpretaciones significativas, los entrenadores deben ser conscientes de la variabilidad individual, entre partidos y entrenamientos de estos marcadores”, concluyen.