Según informa la agencia EFE, este dispositivo es un proyecto de la Universidad Rovira i Virgili (URV), y más concretamente del grupo de Quimiometría, Cualimetría y Nanosensores, liderado por Francisco Andrade, en colaboración con el grupo de investigación de Pablo Ballester, del Institut Català d'Investigació Química.

El aparato es el punto de partida de la empresa de base tecnológica Creatsens, que se gesta desde la URV con el apoyo del programa CaixaImpulse. Ahora, los investigadores Adrià Maceira y Jordi Ferré han conseguido una beca en Boston para participar en el Richi Social Entrepreneurs, un programa de formación en innovación y que facilitará la entrada de capital en la empresa.

El nuevo dispositivo lo podrán utilizar tanto los pacientes crónicos (en casa, para controlarse los niveles de creatinina) como los médicos, para tener un diagnóstico de los pacientes de forma más rápida y sencilla. Se calcula que más de 5 millones de personas en España sufren algún grado de enfermedad renal crónica y es clave detectarla a tiempo.