Según ha informado la Generalitat Valenciana, el grupo trabaja en un proyecto que busca identificar biomarcadores circulantes con valor pronóstico y predictivo de respuesta en el citado subtipo de tumor. El objetivo es conseguir aplicar la biopsia líquida como alternativa diagnóstica a la biopsia tradicional, que es más invasiva.

Ana Santaballa y Francisco Ripoll, médicos del Hospital Universitari i Politècnic, son los encargados de dirigir esta investigación, que va a desarrollar Carmen Salvador con la tutela en la parte molecular de Jaime Font de Mora, investigador también integrado en el Grupo de Investigación Traslacional en Cáncer del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe.

Los 15.000 euros donados para el proyecto provienen de una carrera solidaria organizada el pasado mes de octubre en la que participaron casi 2.000 personas. "Era la primera edición y tuvo una gran acogida; fue un día muy emotivo para la asociación por la gran respuesta de público", comentan desde Amacma.

El año pasado, esta asociación aportó a la causa 15.000 euros y, hace dos, con la colaboración de Bodegas Mustiguillo, recaudó 7.000 euros que se destinaron también a investigación contra el cáncer de mama triple negativo. En aquella ocasión, se comercializó una edición limitada de 300 botellas de vino tinto con el nombre ‘Entretodas’ para recaudar los fondos para avanzar en el diagnóstico y tratamiento de este tipo de cáncer de mama.

Cada año, la Unidad de Mama del Hospital La Fe diagnostica y trata a unas 300 mujeres con cáncer de mama de nuevo diagnóstico. El cáncer de mama triple negativo es el subtipo molecular de peor pronóstico y con menos alternativas terapéuticas dirigidas a dianas concretas, debido al escaso conocimiento sobre las alteraciones moleculares que lo producen. Afecta al 15-20% de las mujeres diagnosticadas de cáncer mama, y suele presentarse en mujeres jóvenes.