La investigación, realizada en colaboración con la asociación para la lucha contra las enfermedades del riñón Alcer Turia, parte de la importancia de la monitorización del estado nutricional de los pacientes con ERC avanzada. En esta población, la correlación entre la masa muscular y la excreción urinaria de creatinina (CrU) no está bien establecida, a diferencia de lo que ocurre en la población general.

El objetivo del estudio era comparar la estimación de la masa magra (MM) mediante bioimpedancia y CrU en pacientes con ERC estadio 4-5 no sometidos a diálisis. El primer valor se midió mediante bioimpedancia espectroscópica multifrecuencia (BIS), y la CrU se calculó según la fórmula de Forbes. Las correlaciones entre ambas estimaciones de la MM y otros parámetros biométricos se realizaron mediante coeficientes de Spearman.

En la investigación participaron 33 pacientes de 69 años de edad media. La estimación de la MM mediante BIS y CrU fue similar con ambos métodos, con una correlación significativa entre ambas medidas. Ninguna de ellas se correlacionó con el grado de sobrehidratación, la ingesta proteica, los niveles de albúmina ni el filtrado glomerular.

Con estos datos, los autores concluyen que la CrU en pacientes con ERC avanzada no sometidos a diálisis es un “método preciso” para estimar la MM definida como masa libre de grasa mediante BIS; este sistema permite calcular y monitorizar la masa muscular en esta población, sin que se vea afectada aparentemente por la retención hídrica o la excreción extrarrenal de creatinina.

De acuerdo con los investigadores, estos datos apoyan la idea de seguir realizando determinaciones periódicas de orina de 24 horas en esta población. El objetivo, dicen, no sería tanto para monitorizar la función renal como tener una herramienta de valoración del estado nutricional.